Turismo en Ecuador prevé crecer 5% durante el feriado de noviembre pese a los riesgos por El Niño
El sector turístico de Ecuador se prepara para uno de los feriados más importantes del año con expectativas de crecimiento, aunque también enfrenta dificultades que podrían afectar el desplazamiento de los viajeros y la actividad económica en varios destinos.
Para el descanso de noviembre, que incluye el Día de los Difuntos y las fiestas de Independencia de Cuenca, los representantes del sector prevén un incremento del 5% tanto en el gasto turístico como en el número de viajes, en comparación con el mismo feriado de 2025.
La proyección se mantiene pese a las preocupaciones por el fenómeno de El Niño, las restricciones eléctricas, la inseguridad y las medidas de control de movilidad anunciadas para varias provincias.
El turismo registra cifras positivas durante 2026
Entre enero y agosto de 2026, el gasto turístico acumulado en seis feriados nacionales alcanzó los $430 millones, un crecimiento del 12,6% frente a los mismos períodos de 2025, según datos del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo citados por Primicias.
Durante esos descansos se contabilizaron 6,53 millones de viajes dentro del país, un aumento del 5,2% respecto al año anterior, cuando se registraron 6,21 millones.
La ocupación hotelera nacional también mostró una recuperación: pasó de un promedio del 41% al 47%. Estos resultados mantienen el optimismo de los gremios, que esperan cerrar 2026 con mejores cifras que las del año pasado.
En el feriado de noviembre de 2025, el gasto turístico llegó a $72 millones y se registraron aproximadamente 1,1 millones de viajes a escala nacional.
El fenómeno de El Niño preocupa a los destinos de la Costa
Uno de los principales riesgos para los próximos meses son las lluvias que podrían presentarse por el fenómeno de El Niño, especialmente en la región Costa.
Holbach Muñetón, presidente de la Federación Nacional de Cámaras Provinciales de Turismo del Ecuador (Fenacaptur), señaló que algunos hoteles de Guayaquil ya han sufrido inundaciones durante las recientes precipitaciones.
Ante este escenario, los establecimientos turísticos revisan sus infraestructuras y participan en espacios de coordinación de seguridad con el Gobierno para prepararse frente a posibles emergencias.
Mauricio Letort, presidente de la Federación Hotelera del Ecuador (Ahotec), advirtió que las noticias y publicaciones sobre posibles impactos climáticos también pueden influir en las decisiones de los turistas. Incluso si las afectaciones terminan siendo menores de lo previsto, la percepción de riesgo podría reducir las reservas en determinados destinos.
Para enfrentar esta posibilidad, establecimientos de playa en provincias como Manabí, Santa Elena y Esmeraldas están ofreciendo promociones para el feriado de noviembre y las fiestas de Navidad.
Cortes de luz elevan los costos de los establecimientos
Las restricciones eléctricas representan otro desafío para hoteles, hostales, bares y discotecas durante el estiaje.
Según Muñetón, los hoteles de cuatro y cinco estrellas generalmente disponen de sistemas propios de generación eléctrica, mientras que los establecimientos pequeños pueden tener mayores dificultades para afrontar eventuales desconexiones.
Letort indicó que algunos hoteles grandes de Guayaquil ya se han incorporado a las desconexiones aplicadas al sector empresarial. Por ello, los representantes hoteleros han solicitado que se reconozcan los gastos adicionales que deben asumir para producir su propia electricidad.
Como referencia del impacto económico, Muñetón recordó que un hotel de cinco estrellas gastó $90.000 en diésel para autogeneración durante la crisis eléctrica de 2024, cuando Ecuador enfrentó cortes de hasta 14 horas diarias.
El toque de queda condiciona los desplazamientos
A los factores climáticos y energéticos se suma la restricción de movilidad prevista del 1 al 10 de noviembre, entre las 00:00 y las 05:00, en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas.
Esta medida podría incidir en los desplazamientos nocturnos y en la actividad de los negocios que dependen del movimiento de visitantes durante esas horas.
Para El Oro, la restricción constituye un elemento adicional que deberán considerar los establecimientos turísticos y los viajeros que planifiquen desplazamientos durante el feriado. La medida no implica, por sí sola, la cancelación de las actividades turísticas, pero sí exige revisar los horarios y las condiciones de movilidad.
Muñetón destacó que destinos como Quito, Baños de Agua Santa y Santa Elena no fueron incluidos en el toque de queda mencionado en el reporte, por lo que podrían representar alternativas para quienes decidan modificar sus planes de viaje.
El sector espera más visitantes extranjeros
Además del turismo interno, los gremios mantienen la expectativa de aumentar la llegada de visitantes internacionales.
Entre enero y agosto de 2026 ingresaron al país 990.402 personas no residentes, un crecimiento del 9,2% frente al mismo período del año anterior. Estados Unidos encabezó la lista de países de origen, con 389.808 visitantes.
La meta planteada por el sector es alcanzar 1,5 millones de visitantes extranjeros durante 2026. Ecuador llegó a una cifra similar en 2019, antes de la pandemia, pero desde entonces no ha recuperado ese nivel; en 2025 recibió alrededor de 1,3 millones de turistas extranjeros.
Los próximos feriados serán determinantes para medir la capacidad del sector de mantener su recuperación en medio de los riesgos climáticos, las restricciones eléctricas y las condiciones de seguridad.
Fuente: Primicias



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