Consumo eléctrico en Ecuador creció 13% en 2026 y aumenta la presión sobre el sistema energético
La demanda de electricidad en Ecuador continúa creciendo por encima de las previsiones y representa un desafío adicional para el sistema energético nacional, especialmente durante el período de estiaje, cuando disminuyen los caudales que alimentan a las principales centrales hidroeléctricas.
Según datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), entre enero y septiembre de 2026 el consumo eléctrico llegó a 27.532 gigavatios hora (GWh), mientras que en los mismos meses de 2025 fue de 24.313 GWh. La diferencia equivale a un crecimiento del 13%.
El incremento también se reflejó en septiembre. Durante ese mes, la demanda pasó de 2.675 GWh en 2025 a 3.141 GWh en 2026, lo que representa un aumento interanual del 17%.
Este escenario se presenta en medio de las restricciones eléctricas aplicadas desde septiembre a industrias de alto consumo, como parte de las medidas gubernamentales para reducir la presión sobre la generación energética durante la época seca.
La actividad productiva demanda más energía
El crecimiento económico y la expansión de las actividades industriales son algunos de los factores que explican el aumento del consumo. Así lo señaló Alejandro Jaya, ingeniero eléctrico especializado en sistemas de potencia y regulación fotovoltaica, citado por Primicias.
De acuerdo con el especialista, la demanda eléctrica del país aumentó un 42% entre 2019 y 2025. Durante 2025, el crecimiento anual fue del 9,2%.
Entre las actividades que requieren grandes cantidades de electricidad se encuentra la minería a gran escala. Las operaciones de Fruta del Norte, dedicada a la extracción de oro, demandan alrededor de 20 megavatios (MW), mientras que Mirador, una mina de cobre, requiere aproximadamente 83 MW.
Ambos proyectos figuran entre los grandes consumidores a los que el Gobierno ha exigido implementar sistemas propios de generación para cubrir las necesidades energéticas de sus operaciones. Aunque el plazo establecido para cumplir esta disposición es diciembre de 2026, desde septiembre ya se aplicaban desconexiones eléctricas a estas industrias.
El sector camaronero también incrementa su demanda
La expansión de la actividad camaronera constituye otro factor relevante. El crecimiento de las ventas y las necesidades de conservación del producto obligan a utilizar más electricidad para mantener la cadena de frío, operar sistemas de bombeo y sostener los criaderos de larvas.
Esta demanda resulta especialmente importante para una actividad que ocupa un lugar destacado entre las exportaciones no petroleras de Ecuador.
En provincias productoras como El Oro, donde la actividad camaronera tiene peso económico, la continuidad del suministro eléctrico es fundamental para mantener los procesos de producción y conservación. Sin embargo, el artículo de Primicias no atribuye a esta provincia una cifra específica del incremento nacional.
Los vehículos eléctricos ganan espacio
La movilidad eléctrica también contribuye al aumento de la demanda. Según cifras de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), entre enero y septiembre de 2026 se vendieron 10.073 vehículos eléctricos en el país, frente a las 2.694 unidades comercializadas en el mismo período de 2025.
Esto significa que las ventas casi se cuadruplicaron en un año.
Entre los factores que favorecieron este crecimiento se encuentran los incentivos tributarios aplicables a estos vehículos y la reducción de la matrícula a $10 en 2025, de acuerdo con el reporte.
El incremento de unidades eléctricas en circulación supone nuevas necesidades de energía para la carga de baterías, aunque su efecto sobre la demanda total depende de los patrones de uso y recarga.
El calor y el estiaje agravan la presión energética
Las condiciones climáticas también influyen en el consumo. Durante el primer semestre de 2026, la Costa ecuatoriana soportó una ola de calor que elevó la demanda eléctrica. En septiembre y octubre, las temperaturas continuaron por encima de lo habitual, en un contexto marcado por la llegada del fenómeno de El Niño.
El aumento del consumo coincidió con el inicio del estiaje en la cuenca amazónica, donde se encuentran importantes centrales hidroeléctricas del país. La combinación de una demanda mayor y una menor disponibilidad de agua incrementa las dificultades para cubrir las necesidades energéticas nacionales.
El presidente Daniel Noboa señaló, en una entrevista radial del 26 de octubre, que el consumo está creciendo por encima de las previsiones. Entre los factores mencionó el incremento de las ventas, las exportaciones y la construcción.
Ante este panorama, las autoridades han insistido en la importancia del ahorro de electricidad, mientras se mantienen medidas dirigidas a los grandes consumidores para aliviar la presión sobre el sistema.
Fuente: Primicias



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