Vendedores de los estadios también sufren la falta de hinchas en el fútbol ecuatoriano
Los estadios del fútbol ecuatoriano presentan cada vez más espacios vacíos y esta situación no solo afecta a los clubes y organizadores de los partidos. Los vendedores que dependen de la presencia de los aficionados también enfrentan una fuerte reducción de sus ingresos.
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Comerciantes consultados por PRIMICIAS en los estadios Olímpico Atahualpa, Gonzalo Pozo Ripalda y Banco Guayaquil señalaron que la disminución del público ha golpeado directamente sus negocios.
Ana Salas, integrante de la Asociación de Trabajadores en Estadios, aseguró que anteriormente podían vender cerca del 80 % de su mercadería, mientras que actualmente sus ventas apenas alcanzarían el 5 % de lo que comercializaban antes.
Las cifras de asistencia también muestran un escenario complicado. Entre 2022 y 2026, el campeonato ecuatoriano registró un promedio de 3.668 boletos vendidos por partido. En la temporada 2026, hasta la Fecha 23, el promedio fue de 3.787 entradas, apenas por encima de las 3.604 de 2025.
La diferencia entre clubes es considerable. Mientras Liga de Quito y Emelec superan los 10.000 boletos vendidos por partido como locales, Guayaquil City registra un promedio de apenas 539 entradas.
Horarios e inseguridad afectan la asistencia
Los comerciantes consideran que los horarios nocturnos son uno de los factores que han reducido la presencia de familias en los escenarios deportivos.
Janeth Taco, también integrante del gremio, explicó que los partidos programados en horas de la noche pueden verse afectados por el frío, la lluvia y la decisión de muchas personas de regresar temprano a sus hogares.
Otro cambio importante es la desaparición de jornadas con varios partidos consecutivos en un mismo estadio. Los vendedores recuerdan los antiguos tripletes, que permitían reunir a aficionados de diferentes equipos durante varias horas y generaban un mayor movimiento comercial.
La inseguridad y los enfrentamientos entre barras también son señalados como una de las razones por las que algunas familias han dejado de acudir a los estadios. Los comerciantes sostienen que los incidentes y agresiones generan temor entre los aficionados.
Ver el fútbol desde casa
La transmisión de prácticamente todos los partidos por televisión también ha cambiado los hábitos de los aficionados. Los comerciantes consideran que muchos hinchas prefieren ver los encuentros desde sus hogares por comodidad y para evitar los gastos y dificultades asociados con acudir a un estadio.
A esto se suma el cambio de las entradas físicas a los boletos digitales. Algunos vendedores aseguran que personas, especialmente adultos mayores, tienen dificultades para realizar compras por internet, lo que podría convertirse en una barrera adicional para asistir a los partidos.
También existe preocupación por las restricciones para ingresar alimentos a determinados escenarios. Comerciantes señalan que estas medidas pueden elevar el costo de una salida familiar al estadio y desincentivar la asistencia.
Un negocio cada vez menos rentable
La caída de espectadores tiene un impacto directo en quienes compran mercadería esperando venderla durante las jornadas deportivas. María Chasi, comerciante con décadas de experiencia, explicó que actualmente llevar productos al estadio ya no garantiza recuperar la inversión.
Gloria Mosquera, integrante de la Asociación de Trabajadores en Estadios, afirmó que antes la afluencia representaba aproximadamente el 80 % de lo que recibían, mientras que ahora estaría entre 5 % y 10 %.
La problemática, por tanto, trasciende la cantidad de boletos vendidos. Cada asiento vacío representa también una venta menos para quienes dependen económicamente de la presencia de los aficionados.
Los comerciantes consideran necesario implementar incentivos para atraer nuevamente a las familias a los estadios y recuperar el ambiente que alguna vez convirtió a los partidos de fútbol en grandes espacios de encuentro y actividad comercial.



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