Ecuador

Río Tarqui se acerca a nivel de sequía hidrológica en Cuenca

La sequía hidrológica aún no se registra oficialmente en ninguno de los cuatro ríos que atraviesan la ciudad de Cuenca; sin embargo, el río Tarqui se aproxima al umbral que permitiría catalogarlo en este estado, según los últimos reportes técnicos.

Los otros afluentes —Tomebamba, Yanuncay y Machángara— mantienen niveles considerados normales. No obstante, dos de ellos también se acercan al límite de caudal bajo, establecido en 2 metros cúbicos por segundo (m³/s).

De acuerdo con el informe diario de la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Etapa EP), para este miércoles 7 de enero, el caudal del río Tarqui se mantiene bajo con 1,71 m³/s, una condición que se ha repetido desde el pasado 9 de diciembre y durante lo que va de enero.

En tanto, el río Tomebamba registra un caudal de 2,10 m³/s y el Machángara de 2,06 m³/s, valores cercanos al umbral de alerta. El Yanuncay presenta un mejor comportamiento hidrológico, con 3,36 m³/s.

La sequía hidrológica se establece cuando el caudal de uno de los ríos desciende por debajo de 1,2 m³/s. “Nosotros marcamos sequía hidrológica apenas tenemos un río en esa situación, con un caudal menor a 1,2 m³/s”, explicó recientemente Rigoberto Guerrero, subgerente de Gestión Ambiental de Etapa.

Durante 2024, la sequía hidrológica se extendió por casi cinco meses, desde el 12 de julio hasta el 8 de diciembre, iniciándose con el río Tomebamba. En ese periodo, Ecuador enfrentó racionamientos eléctricos de hasta 14 horas. Tras 160 días, el 20 de diciembre, Etapa anunció el fin de la sequía en los ríos Machángara y Tomebamba, mientras que el Yanuncay y el Tarqui permanecieron bajo vigilancia.

Estos ríos no solo abastecen de agua potable a Cuenca, sino que también alimentan el embalse de Mazar, parte del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, conformado por las centrales Mazar, Paute-Molino y Sopladora. Según Etapa, los cuatro afluentes aportan más del 45 % del agua que ingresa al embalse, aunque actualmente ese caudal se ha reducido de más de 35 m³/s a entre 12 y 15 m³/s.

La recarga hídrica proviene de distintas zonas: el Yanuncay y Tarqui desde la llanura de Quimsacocha, el Tomebamba desde el Parque Nacional Cajas y el Machángara desde áreas de páramo. La conexión fluvial hacia el embalse se produce de forma secuencial hasta desembocar en el río Paute, principal eje de drenaje de la cuenca.

Para este miércoles 7 de enero, a las 11:00, la cota del embalse de Mazar se ubicó en 2.138,66 metros sobre el nivel del mar, dentro de su rango operativo, cuya cota máxima es de 2.153 y la mínima de 2.098 m.s.n.m.

La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, explicó que la función estratégica del embalse de Mazar es almacenar energía para ser utilizada en periodos de escasez de lluvias, lo que lo convierte en un elemento clave para la seguridad energética del país.

Artículos relacionados

1 de 594