Riesgo país de Ecuador cae por debajo de los 400 puntos por primera vez en 11 años

Ecuador alcanzó un importante indicador económico luego de que el riesgo país descendiera a 396 puntos, su nivel más bajo en más de una década. La cifra, difundida el 3 de junio de 2026, refleja una mejora en la percepción que tienen los mercados internacionales sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras.
El riesgo país es un índice elaborado por JP Morgan que mide el nivel de confianza de los inversionistas respecto a la capacidad de una nación para pagar su deuda externa. Mientras más bajo es el indicador, menores son los costos de financiamiento y mayores las posibilidades de atraer inversión extranjera.
Según datos oficiales, la reducción ha sido sostenida durante los últimos meses. A finales de marzo el indicador se encontraba en 506 puntos, posteriormente descendió a 436 en abril, cayó a 402 en mayo y ahora se ubica por debajo de la barrera de los 400 puntos.
El Gobierno atribuye este resultado a una mayor confianza de los mercados internacionales en la economía ecuatoriana y a las recientes operaciones financieras realizadas por el país en el mercado internacional de capitales. Entre ellas destaca la emisión de bonos soberanos de deuda externa ejecutada durante este año.
Durante 2026, Ecuador ha logrado captar alrededor de 5.000 millones de dólares mediante operaciones en los mercados internacionales, incluyendo emisiones de bonos con vencimientos a largo plazo y mecanismos de recompra de deuda que permitieron aliviar obligaciones financieras de corto plazo.
Especialistas señalan que un riesgo país más bajo facilita el acceso a financiamiento internacional en condiciones más favorables, reduce las tasas de interés para futuras emisiones de deuda y mejora la imagen del país frente a inversionistas y organismos multilaterales.
Aunque el indicador muestra señales positivas para la economía nacional, expertos advierten que el reto será mantener la estabilidad fiscal, fortalecer el crecimiento económico y sostener la confianza de los mercados a largo plazo.



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