El regreso a clases en Ecuador no solo implica el retorno a las aulas, sino también un fuerte impacto económico para las familias, especialmente aquellas con hijos en instituciones educativas particulares.
Padres de familia reportan que el gasto en libros escolares puede alcanzar hasta los $200 por estudiante, convirtiéndose en uno de los rubros más altos dentro de la lista de útiles para el nuevo ciclo lectivo.
Este valor se suma a otros costos como uniformes, útiles escolares y, en algunos casos, plataformas digitales, lo que incrementa significativamente el presupuesto familiar al inicio del año.
La situación se vuelve más compleja en ciudades como Guayaquil, donde además se ha registrado la suspensión de programas de entrega gratuita de libros, lo que obliga a más familias a asumir estos gastos directamente.
En el sistema privado, los libros suelen representar uno de los gastos más elevados, incluso por encima de los útiles básicos, debido a que muchas instituciones trabajan con textos específicos o paquetes educativos completos.
Frente a esta realidad, el Ministerio de Educación ha establecido regulaciones para evitar abusos, como la prohibición de obligar a los padres a comprar materiales en proveedores específicos y la fijación de límites en los costos totales del año escolar.
Sin embargo, pese a estas medidas, los padres continúan manifestando preocupación, ya que los valores siguen siendo altos, especialmente para quienes tienen más de un hijo en el sistema educativo privado.
Este panorama evidencia que el inicio del ciclo escolar 2026-2027 no solo representa un reto académico, sino también económico, en un contexto donde el costo de la educación continúa en aumento en Ecuador.






