El sistema del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social permite acceder a la jubilación a los 70 años con un mínimo de 10 años de aportaciones, aunque bajo condiciones específicas.
Esta modalidad forma parte del esquema de jubilación por vejez, que establece distintos requisitos dependiendo de la edad y el número de aportes acumulados.
En este caso, quienes no alcanzan los años de aportación tradicionales pueden optar por jubilarse a mayor edad, pero recibirán una pensión proporcional al tiempo cotizado, lo que se traduce en montos más bajos.
Especialistas señalan que esta opción representa una alternativa para personas que tuvieron trayectorias laborales intermitentes o no lograron completar los aportes requeridos en edades más tempranas.
No obstante, recomiendan a los afiliados mantenerse activos en el sistema el mayor tiempo posible, ya que esto incrementa significativamente el valor de la pensión final.






