El Niño podría alcanzar una intensidad récord y extender las lluvias en Ecuador hasta marzo de 2027
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico y mantiene bajo observación a Ecuador ante la posibilidad de que las precipitaciones se prolonguen durante los próximos meses.
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De acuerdo con un reporte publicado por Ecuavisa el 20 de octubre de 2026, las proyecciones internacionales apuntan a que este episodio podría ubicarse entre los más intensos registrados desde al menos 1950. El escenario genera preocupación por sus posibles efectos sobre las lluvias, especialmente en las zonas del país expuestas a inundaciones y otros eventos asociados a las precipitaciones.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) proyecta que la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial podría situarse hasta 3,7 °C por encima del promedio entre octubre y diciembre. De concretarse esta estimación, la anomalía superaría el registro de 2,6 °C asociado al episodio de 2015-2016, según los datos citados en el informe.
El océano registra un calentamiento superior a los 3 °C
El reporte también recoge información del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad, cuyo registro más reciente señala que el Pacífico ecuatorial presenta una anomalía térmica de 3,3 °C. Según la publicación, este calentamiento se ha mantenido por encima de los 3 °C durante cinco semanas consecutivas.
El oceanógrafo Jhonatán Cedeño, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), explica que El Niño se desarrolla durante varios meses, en un proceso relacionado con los cambios en los vientos y el aumento de la temperatura del océano.
En las costas ecuatorianas también se reportan temperaturas marinas elevadas. En Esmeraldas, el agua del mar alcanza los 29 °C, mientras que el nivel del mar registra una elevación de entre 42 y 43 centímetros, según los datos recogidos por Ecuavisa.
Las autoridades y los especialistas mantienen el seguimiento de estas condiciones debido a la influencia que pueden ejercer sobre el comportamiento del clima en el país.
Lluvias por encima de lo normal hasta marzo de 2027
Las proyecciones citadas por Ecuavisa prevén precipitaciones superiores a lo normal en Ecuador hasta marzo de 2027. El periodo de mayor desarrollo del fenómeno se espera para noviembre, aunque el comportamiento de las lluvias no será necesariamente igual en todas las regiones.
La intensidad de El Niño no determina por sí sola la cantidad de agua que caerá en cada provincia. También intervienen las condiciones atmosféricas, la humedad disponible y otros factores regionales que influyen en la distribución de las precipitaciones.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería, en su información sobre el evento climático, ha señalado que para el último trimestre de 2026 se prevé un fortalecimiento de El Niño. Sus perspectivas contemplan lluvias por encima de lo normal en el Litoral durante octubre, mientras que para la región Interandina y la Amazonía se proyectan condiciones entre normales y por debajo o por encima de lo habitual, según la región.
El Oro está entre las provincias que requieren atención
El posible aumento de las lluvias resulta relevante para El Oro, provincia que figura entre las zonas susceptibles a inundaciones identificadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
En un escenario de precipitaciones persistentes, los principales riesgos incluyen acumulación de agua, crecidas de ríos y esteros, afectaciones a las vías y daños en zonas agrícolas. Sin embargo, estos son riesgos potenciales y no significan que todos esos impactos vayan a producirse de manera inevitable.
La vigilancia de los pronósticos y las alertas oficiales resulta fundamental para las comunidades, los agricultores y los organismos encargados de la gestión de riesgos, especialmente en los sectores expuestos a inundaciones.
¿Por qué podría prolongarse el fenómeno?
Según la información publicada por Ecuavisa, si El Niño alcanza una intensidad muy fuerte, el debilitamiento del evento podría producirse de manera más lenta. Esta posibilidad explicaría por qué las precipitaciones podrían mantenerse durante un periodo más prolongado.
No obstante, la evolución del fenómeno dependerá de cómo se comporten las temperaturas del océano y las condiciones atmosféricas en los próximos meses. Por ello, las proyecciones deben entenderse como escenarios climáticos sujetos a seguimiento y actualización, no como una confirmación de lluvias intensas en todo el territorio nacional hasta una fecha determinada.
Ecuador afronta así un periodo que requiere atención preventiva, particularmente en las provincias costeras vulnerables a inundaciones. La evolución de El Niño y los boletines del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) serán claves para conocer las condiciones previstas y las zonas que podrían experimentar mayores precipitaciones.
Fuente: Ecuavisa



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