El fenómeno de El Niño golpea al Canal de Panamá por la falta de agua
El Canal de Panamá tiene una extensión de aproximadamente 80 kilómetros y funciona principalmente con agua dulce proveniente de las lluvias, que es almacenada en los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela.
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Esta agua es indispensable para el funcionamiento de las esclusas, que permiten elevar los barcos unos 26 metros sobre el nivel del mar para atravesar el lago Gatún y posteriormente volver a bajarlos hacia el océano.
Cada embarcación que atraviesa el sistema utiliza aproximadamente 200 millones de litros de agua, los cuales finalmente son vertidos al mar.
La sequía obliga a reducir el tránsito
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) anunció nuevas restricciones debido al déficit de lluvias.
Entre abril y agosto, las precipitaciones acumuladas estuvieron 35,8 % por debajo del promedio histórico y, según las autoridades, no existen señales de una recuperación a corto plazo.
Por esta razón, el número de barcos que pueden cruzar diariamente bajará de 36 a 32, mientras que el calado máximo permitido pasará de 15,24 a 14,63 metros.
El antecedente de 2023 y 2024
El problema no es nuevo. Durante 2023 y 2024, El Niño provocó restricciones similares en el Canal de Panamá.
En ese periodo, los tránsitos diarios llegaron a reducirse hasta 22 buques, mientras que el calado máximo descendió a 13,41 metros.
Las restricciones provocaron una reducción del 20 % en el número de buques y del 17 % en el tonelaje transportado, además de largas filas de embarcaciones esperando ingresar al canal.
El impacto puede llegar al comercio mundial
El Canal de Panamá es una de las principales rutas del comercio marítimo internacional. Por esta vía pasa aproximadamente el 5 % del comercio mundial.
La reducción del calado también afecta la cantidad de carga que pueden transportar los barcos. Según el exadministrador del canal Jorge Quijano, por cada 30 centímetros de reducción del calado, una embarcación puede dejar de transportar alrededor de 200 contenedores.
Esto podría generar mayores costos de transporte y tiempos de espera más prolongados, con un eventual impacto sobre los precios de diferentes mercancías.
Estados Unidos es uno de los principales afectados
La ruta conecta principalmente a China, Corea del Sur y Japón con Estados Unidos.
De acuerdo con la información citada por El Universo, aproximadamente siete de cada diez contenedores que atraviesan el Canal de Panamá tienen como origen o destino Estados Unidos.
Por ello, una reducción prolongada de la capacidad del canal podría generar presiones sobre las cadenas de suministro y el comercio estadounidense.
La sequía podría extenderse hasta 2027
Las autoridades panameñas prevén un escenario complicado. Los pronósticos apuntan a que la temporada seca de 2027 podría comenzar antes y extenderse hasta mayo.
Esto abre la posibilidad de que se implementen nuevas restricciones si los lagos que abastecen al canal no recuperan sus niveles de agua.
El problema es considerado especialmente sensible porque la cuenca del Canal de Panamá también abastece de agua potable a aproximadamente la mitad de la población del país, que tiene unos 4,6 millones de habitantes.
Panamá busca una solución a largo plazo
Para reducir su vulnerabilidad ante futuras sequías, la Autoridad del Canal de Panamá proyecta construir un nuevo embalse de aproximadamente 4.600 hectáreas en el río Indio, al oeste de la vía interoceánica.
Sin embargo, esta infraestructura no estaría lista antes de 2031, por lo que las autoridades deberán enfrentar los efectos de las próximas temporadas secas con los recursos disponibles.
Fuente: El Universo / AFP.



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