Durante la sesión extraordinaria de los países de la Organización de Estados Americanos (OEA), Ecuador solicitó al organismo buscar una solución que satisfaga tanto a México como al país y revisar las normas sobre asilo diplomático para combatir el crimen organizado transnacional.
Este martes 9 de abril, la OEA mantuvo en una sesión extraordinaria, en Washington, para analizar el rompimiento de relaciones entre Ecuador y México.
La sesión fue solicitada por Ecuador tras las afrentas del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, el asilo al exvicepresidente Jorge Glas, la incursión en la Embajada mexicana en Quito y la captura del exmandatario.
Alejandro Dávalos, viceministro de Relaciones Exteriores, fue quien representó al Ecuador en esta sesión; donde también se argumentó el accionar del Gobierno ecuatoriano.
Entre esos argumentos, se describió que Ecuador atraviesa una crisis de seguridad vinculada al crimen organizado y el terrorismo por lo que las autoridades han corroborado que existe un conflicto armado interno y casos de corrupción que
Dávalos también hizo un llamado a la comunidad internacional para revisar y actualizar las normas sobre asilo diplomático y otros instrumentos internacional a fin de erradicar los nuevos fenómenos delictivos del crimen organizado transnacional demuestran la infiltración del crimen organizado en el sistema judicial.
Con respecto a la captura de Jorge Glas, el exvicepresidente tenía la obligación de presentarse ante las autoridades por dos sentencias ejecutoriadas, una por posesión ilícita y cohecho y la otra por presunto peculado.
México contravino la Convención de Caracas, las normas sobre el uso de sedes diplomáticas y la obligación de respetar las leyes del país anfitrión. Asimismo, el presidente López Obrador intervino en asuntos internos de Ecuador.