El presidente José Raúl Mulino no tardó en agradecer el apoyo recibido. En un mensaje en X, expresó: “Agradezco en nombre de todos los panameños las expresiones solidarias de diferentes Mandatarios, Ex Mandatarios, Jefes de Organismos Internacionales y compatriotas en general. Panamá y su Canal, hoy y siempre, para servirle a sus usuarios y al comercio mundial. ¡Felices fiestas!”.

La declaración refleja el orgullo nacional por una obra que no solo es fundamental para el comercio global, sino que simboliza la lucha de Panamá por su independencia y control sobre su territorio.

Mientras Panamá recibe muestras de respaldo de la comunidad internacional, el país reitera su compromiso de administrar el canal de manera eficiente y al servicio del comercio mundial, recordando al mundo que su soberanía no es negociable.

Un canal con una historia compleja

El Canal de Panamá, una de las obras de ingeniería más impresionantes del siglo XX, fue inaugurado en 1914 bajo control estadounidense, después de que Estados Unidos interviniera militar y políticamente para garantizar su construcción y administración. Durante décadas, la vía interoceánica fue manejada como un activo estratégico por Washington, generando tensiones entre ambas naciones.

No fue hasta el 31 de diciembre de 1999, tras años de negociación y la firma de los Tratados Torrijos-Carter en 1977, que el canal fue transferido a Panamá. Desde entonces, el país ha administrado de forma eficiente esta ruta clave para el comercio global, generando importantes ingresos y consolidando su soberanía sobre el territorio.