El Black Friday y el Cyber Monday se han consolidado como dos fechas esenciales para el comercio global, impulsando compras masivas y dando inicio a la temporada navideña en varios países. Aunque hoy son sinónimo de descuentos y promociones, sus orígenes revelan cómo la evolución del consumo ha transformado al mercado en las últimas décadas.
El origen del Black Friday
El término Black Friday nació en Estados Unidos en la década de 1960, cuando la policía de Filadelfia comenzó a utilizarlo para describir el caos vehicular y peatonal que se registraba el día después del Día de Acción de Gracias. Con el tiempo, los comercios adoptaron el concepto y lo vincularon al momento del año en que las tiendas pasaban de números rojos a números negros, gracias al incremento de ventas.
En Estados Unidos, la fecha se celebra siempre el viernes posterior al Día de Acción de Gracias, que cae el cuarto jueves de noviembre. Para 2025, el Black Friday está previsto para el 28 de noviembre.
El nacimiento del Cyber Monday
El Cyber Monday surgió mucho más tarde, en 2005, impulsado por la National Retail Federation (NRF). La iniciativa buscaba fomentar las compras por internet el lunes siguiente al Black Friday, aprovechando que los consumidores retornaban a sus trabajos, donde contaban con conexiones más rápidas que en casa.
Para el año 2025, el Cyber Monday se celebrará el 1 de diciembre.
Expansión global
Durante la década de 2010, ambos eventos trascendieron las fronteras estadounidenses, impulsados por el auge del comercio electrónico y la presencia internacional de grandes cadenas. Hoy, tanto el Black Friday como el Cyber Monday se celebran ampliamente en América Latina, Europa y Asia, moviendo miles de millones de dólares en ventas.
Las ofertas ya no se limitan a un solo día: muchas tiendas extienden sus descuentos durante semanas, mientras que la competencia digital, la logística y la demanda creciente redefinen la dinámica de consumo en todo el mundo.
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