Subsidios a los combustibles aumentan 66 % en Ecuador durante los primeros ocho meses de 2026
El costo de los subsidios a los combustibles vuelve a representar una presión para las finanzas públicas de Ecuador. Entre enero y agosto de 2026, el Gobierno destinó $1.254 millones a cubrir parcialmente el precio de los derivados importados, un 66 % más que los $758 millones registrados durante el mismo período de 2025.
Table Of Content
Los datos del Banco Central del Ecuador (BCE), recogidos por Primicias, reflejan el impacto que tiene el aumento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados sobre el presupuesto estatal.
Aunque Ecuador produce petróleo, no cuenta con suficiente capacidad de refinación para abastecer toda su demanda interna. Por ello, debe importar casi el 80 % de los combustibles que consume.
El diésel concentra la mayor parte del subsidio
El diésel es el derivado que representa el mayor desembolso estatal. Entre enero y agosto de 2026, el subsidio a este combustible alcanzó los $740,4 millones, un incremento del 44 % frente a los $516 millones registrados en igual período de 2025.
Este aumento se produce pese a que en septiembre de 2025 el Gobierno eliminó parcialmente el subsidio que mantenía congelado el precio del diésel en $1,80 por galón y elevó su valor a $2,80.
Posteriormente, el combustible ingresó al sistema de bandas de precios, que permite ajustar mensualmente su valor de acuerdo con las condiciones del mercado internacional y los límites establecidos por el Gobierno.
Desde junio de 2026, la fórmula de cálculo fue modificada para permitir una reducción gradual del precio del diésel, aunque las cotizaciones internacionales continuaron presionando al alza el costo de importación.
Según el exministro de Finanzas Fausto Ortiz, citado por Primicias, el precio de venta del diésel al consumidor se ubicaba en $3,11 por galón, mientras que su costo real alcanzaba los $4,96. La diferencia es cubierta por el Estado.
Las gasolinas Extra y Ecopaís también reciben subsidios
Las naftas de alto octano, utilizadas como insumo para elaborar las gasolinas Extra y Ecopaís, acumularon $160 millones en subsidios hasta agosto de 2026.
Antes de marzo de este año, los ingresos por la venta interna de estas gasolinas superaban los costos de importación de las naftas. Sin embargo, el encarecimiento de los derivados modificó ese escenario y generó nuevamente una diferencia que debe ser asumida por el Estado.
Desde junio de 2024, las gasolinas Extra y Ecopaís funcionan bajo un sistema de bandas de precios, que permite variaciones mensuales con límites establecidos.
De acuerdo con el reporte, el precio de la gasolina Extra pasó de $2,47 a $3,17 por galón desde la implementación del mecanismo. Este último valor se mantendrá vigente hasta el 11 de noviembre de 2026.
No obstante, el costo real estimado por galón alcanza los $3,84 para la Extra y $4,01 para la Ecopaís, según las cifras recogidas por Primicias.
El subsidio al gas doméstico registra una reducción
A diferencia del diésel y las gasolinas de bajo octanaje, el gas licuado de petróleo (GLP) de uso doméstico mantiene un esquema de precio congelado.
Entre enero y agosto de 2026, el subsidio a este combustible sumó $354 millones, por debajo de los $375 millones registrados durante el mismo período de 2025. Esto representa una reducción del 5,6 %.
Pese a esa disminución, el GLP continúa siendo uno de los componentes importantes del gasto estatal destinado a mantener precios inferiores a los costos que implica su abastecimiento.
El mercado internacional presiona las finanzas públicas
El aumento del gasto en subsidios coincide con el encarecimiento del petróleo y los combustibles en los mercados internacionales, en un escenario marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, iniciado el 28 de febrero de 2026.
La dependencia de las importaciones expone a Ecuador a las variaciones de precios externos, mientras que los mecanismos de bandas impiden que todos los incrementos se trasladen inmediatamente al consumidor.
En esas condiciones, cuando el precio de adquisición de los derivados supera los ingresos que se obtienen por su venta interna, el Estado debe cubrir la diferencia mediante subsidios.
El incremento registrado hasta agosto evidencia el desafío fiscal que enfrenta el país para sostener estos mecanismos y garantizar el abastecimiento de combustibles.
Fuente: Primicias



¡Sin comentarios! Sé el primero.