Mazar pierde nivel y preocupa al sector eléctrico ante el estiaje de 2026
Ecuador se aproxima al período de estiaje con especial atención sobre los embalses de Mazar, Pisayambo y Amaluza, debido a la importancia que tienen para la generación hidroeléctrica del país. Sin embargo, las razones de preocupación no son iguales en los tres casos.
El caso más relevante es Mazar. Según los registros diarios de Celec EP, el embalse pasó de 2.152,68 metros sobre el nivel del mar el 1 de agosto a 2.147,84 metros el 24 de agosto, una reducción de 4,84 metros en 23 días.
La caída tampoco fue uniforme. Entre el 18 y el 24 de agosto, Mazar perdió 2,50 metros, mientras que el 19 de agosto registró su mayor descenso diario, de 82 centímetros.
A esta reducción se suma una caída importante en los aportes de agua. Entre el 1 y el 24 de agosto, Mazar recibió en promedio 57,05 metros cúbicos por segundo, frente a los 121,13 m³/s registrados durante el mismo período de julio. Esto representa una disminución del 52,9 %.
Mazar es clave porque regula la generación del complejo Paute Integral. El agua que pasa por la central Mazar continúa hacia Amaluza, alimenta a Paute Molino y posteriormente es aprovechada nuevamente por Paute Sopladora. Las tres centrales suman una capacidad instalada de 1.757 megavatios.
El descenso de Mazar no significa por sí solo que Ecuador vaya a enfrentar racionamientos eléctricos. Sin embargo, muestra que el embalse está reduciendo su reserva justamente cuando se acerca el período de menor generación hidroeléctrica.
En el caso de Pisayambo, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) lo considera, junto con Mazar, uno de los embalses estratégicos que deben preservarse ante escenarios de incertidumbre hidrológica. Pisayambo abastece a la central Pucará y funciona como reserva de regulación para el Sistema Nacional Interconectado.
Por su parte, Amaluza recibe el agua proveniente de Mazar y abastece a Paute Molino. Entre el 1 y el 24 de agosto su nivel osciló entre 1.984,31 y 1.988,10 metros sobre el nivel del mar, sin mostrar una tendencia descendente comparable con la de Mazar.
El Gobierno ha señalado que el estiaje podría comenzar en septiembre, mientras que Cenace ubica la temporada seca de la vertiente oriental entre octubre y marzo. Un inicio en septiembre representaría un adelanto del período de menores aportes hídricos.
En paralelo, Ecuador retomó el 5 de agosto las importaciones de electricidad desde Colombia, con una capacidad que puede alcanzar los 450 MW. El país también prevé incorporar apenas 50 MW de nueva generación durante 2026, mientras otros proyectos permanecen pendientes.
Los próximos datos de los embalses serán determinantes para evaluar cómo llegará el sistema eléctrico al período seco. Por ahora, Mazar es el que presenta la señal más clara de descenso, mientras Pisayambo y Amaluza permanecen bajo vigilancia por su importancia dentro del sistema.



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