Mazar está a 8 metros de su mínimo seguro: ¿se podrá seguir generando electricidad?
La situación del embalse Mazar vuelve a encender las alertas sobre el abastecimiento eléctrico de Ecuador. La reserva, fundamental para la generación hidroeléctrica del complejo Paute Integral, continúa perdiendo nivel y se aproxima a la cota mínima establecida para su operación segura.
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Según los registros de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec Sur), a las 09:00 del viernes 16 de octubre de 2026, Mazar alcanzó los 2.123,09 metros sobre el nivel del mar (msnm). Esto lo situó a 8,09 metros de la referencia mínima de 2.115 msnm.
En las 24 horas anteriores, el embalse perdió 97 centímetros. Además, desde finales de julio, cuando llegó a su cota máxima de referencia de 2.153 msnm, ha descendido casi 30 metros.
La evolución de este reservorio es importante para el sistema eléctrico nacional, pues el complejo Paute Integral —integrado por las centrales Mazar, Molino y Sopladora— tiene una potencia instalada conjunta de aproximadamente 1.757 megavatios (MW).
¿Qué ocurre cuando Mazar alcanza su mínimo seguro?
Llegar a los 2.115 msnm no significa que el embalse quede completamente vacío. Se trata de un límite utilizado para determinar las condiciones de operación segura de la central Mazar, de acuerdo con los parámetros técnicos vigentes.
El consultor energético Ricardo Buitrón sostiene que los documentos originales de diseño contemplarían una cota mínima de 2.098 msnm, es decir, 17 metros por debajo del límite operativo seguro utilizado actualmente.
A partir de esa diferencia, el especialista estima que entre ambas cotas podría existir un volumen cercano a 62 millones de metros cúbicos de agua, de los aproximadamente 300 millones de metros cúbicos de capacidad total que atribuye al embalse.
Según sus cálculos, esa reserva podría permitir una generación media de unos 200 MW durante 30 días. Sin embargo, se trata de una estimación que necesita estudios técnicos para comprobar cuánto volumen sería realmente aprovechable y bajo qué condiciones podría utilizarse.
¿Se podría generar electricidad con el agua que quede por debajo de esa cota?
La propuesta de Buitrón consiste en evaluar si el agua almacenada por debajo de los 2.115 msnm podría descargarse hacia el embalse Amaluza, ubicado aguas abajo, para que sea aprovechada por las centrales Molino y Sopladora.
La alternativa parte de una diferencia técnica entre las instalaciones. La central Mazar utiliza turbinas Francis que requieren determinadas condiciones de altura hidráulica para operar de forma segura. Trabajar fuera de los parámetros recomendados podría provocar desgaste o daños en los equipos, especialmente por los efectos asociados a los sedimentos.
Molino y Sopladora tienen características técnicas distintas, por lo que el consultor plantea estudiar si pueden utilizar parte de esa reserva sin comprometer la seguridad de sus instalaciones.
La propuesta no significa que el aprovechamiento adicional ya esté aprobado o pueda ejecutarse de inmediato. Su viabilidad depende de evaluaciones de ingeniería, de las condiciones hidráulicas y de los riesgos operativos.
Amaluza también está por debajo de su nivel de referencia
La preocupación no se limita a Mazar. Los datos de Celec Sur correspondientes a las 09:00 del 16 de octubre situaron al embalse Amaluza en aproximadamente 1.973,9 msnm, por debajo de la referencia de 1.975 msnm.
Por su parte, Sopladora se encontraba alrededor de los 1.315,7 msnm, unos 3,7 metros por encima de la cota mínima de 1.312 msnm indicada en los registros citados por EXPRESO.
Las tres centrales operan en cascada: el agua se utiliza sucesivamente para producir electricidad a lo largo del sistema hidroeléctrico. Por ello, las condiciones de los embalses y los caudales influyen en la capacidad de generación del complejo.
Los caudales siguen por debajo del promedio histórico
A las 09:00 del 16 de octubre, el caudal de la cuenca del Paute se ubicó en 57,46 metros cúbicos por segundo (m³/s), de acuerdo con Celec Sur.
La cifra está aproximadamente un 38,5 % por debajo del promedio histórico de octubre, de 93,5 m³/s, citado por el Operador Nacional de Electricidad (Cenace).
Mientras los aportes de agua no sean suficientes para recuperar las reservas, Mazar seguirá enfrentando dificultades para elevar su nivel. En este contexto, el seguimiento de los embalses y la disponibilidad de generación se mantienen como factores relevantes para la seguridad del suministro eléctrico ecuatoriano.
Fuente: Diario EXPRESO



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