Mafia albanesa en Ecuador: así extendió sus redes hacia instituciones y grupos criminales
La presencia de la mafia albanesa en Ecuador tiene antecedentes que se remontan a finales de la década de 2000 y tomó mayor fuerza desde 2011, cuando integrantes de estas estructuras comenzaron a establecer conexiones para facilitar el tráfico de cocaína hacia Europa.
Table Of Content
- Dritan Rexhepi y el inicio de una estructura en Ecuador
- La prelibertad de Rexhepi y los certificados médicos
- Dritan Gijka, señalado como sucesor de Rexhepi
- Presuntos nexos con Policía, Fuerzas Armadas y otras instituciones
- Una red que también habría utilizado el tráfico de combustibles
- Asesinatos de ciudadanos albaneses y balcánicos
- Una estructura que buscó conexiones en Ecuador
De acuerdo con registros policiales y judiciales recopilados por Ecuavisa, la red habría utilizado empresas, contactos con grupos criminales locales y presuntos nexos dentro de instituciones públicas para desarrollar sus operaciones.
Entre los nombres que aparecen en las investigaciones están los albaneses Dritan Rexhepi y Dritan Gijka, señalados como figuras relevantes dentro de esta estructura criminal.
Dritan Rexhepi y el inicio de una estructura en Ecuador
Dritan Rexhepi llegó a Ecuador en 2011 después de escapar de autoridades de Albania e Italia. Se instaló en Guayaquil y, según las investigaciones citadas por Ecuavisa, se presentó como empresario.
El extranjero habría construido una estructura logística relacionada con el movimiento de droga, estableciendo contactos con personas vinculadas a puertos, compañías navieras, agentes aduaneros y policías.
En 2014 fue detenido junto con integrantes de su organización y posteriormente recibió una condena de 13 años de prisión por narcotráfico.
Durante su permanencia en prisión fue trasladado a la cárcel Regional Cotopaxi, donde, según la información publicada, mantuvo contacto con Jorge Zambrano, alias Rasquiña, entonces líder de Los Choneros.
Pese a encontrarse privado de libertad, las investigaciones sostienen que Rexhepi habría continuado vinculado con actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
La prelibertad de Rexhepi y los certificados médicos
En 2021, Rexhepi buscó evitar un proceso de extradición solicitado por Italia. Ese año pidió arresto domiciliario argumentando problemas de salud y posteriormente obtuvo la prelibertad, que implicaba presentaciones periódicas y la prohibición de abandonar Ecuador.
Sin embargo, desde noviembre de 2021 comenzó a presentar certificados médicos para justificar algunas ausencias.
Las autoridades sostienen que esos documentos serían falsos y formarían parte de un entramado dentro del sistema público de salud.
El caso tomó relevancia nuevamente en septiembre de 2026, cuando ocho personas, entre exmédicos del sector público y un funcionario del SNAI, fueron retenidas para investigaciones por su presunta participación en la elaboración o gestión de documentos que habrían favorecido a Rexhepi.
Ecuavisa señala que los especialistas mencionados todavía no han sido procesados penalmente y que uno de ellos negó haber firmado uno de los certificados. El caso permanece en indagación previa.
Dritan Gijka, señalado como sucesor de Rexhepi
Tras la caída de Rexhepi, otro ciudadano albanés apareció en las investigaciones: Dritan Gijka.
Según la información recopilada por Ecuavisa, Gijka se estableció en Ecuador bajo una fachada empresarial y constituyó varias compañías relacionadas con actividades como construcción, agricultura y exportación de banano.
La Fiscalía lo acusó de formar parte de una estructura que habría lavado $31 millones entre 2015 y 2024. Las investigaciones también sostienen que habría coordinado diferentes etapas del tráfico de cocaína, desde la adquisición de droga en Colombia hasta su envío hacia mercados europeos.
La estructura investigada habría utilizado cajas de banano para ocultar cocaína con destino a países como España, Bélgica, Países Bajos, Turquía y Albania.
Gijka fue acusado en Ecuador por presuntos delitos de delincuencia organizada y lavado de activos. Actualmente permanece detenido en Abu Dabi y, según Ecuavisa, existen alertas rojas de Interpol emitidas a pedido de Ecuador y España.
Presuntos nexos con Policía, Fuerzas Armadas y otras instituciones
Las investigaciones alrededor de Rexhepi y Gijka también expusieron presuntos contactos de estas estructuras con funcionarios y personas vinculadas a diferentes instituciones.
Según un oficial de Policía citado por Ecuavisa, los integrantes de estas redes habrían utilizado su fachada empresarial para relacionarse con empresarios, militares, policías, fiscales, jueces y otras personas con influencia.
La estrategia también habría incluido patrocinios de actividades deportivas y eventos locales para fortalecer su imagen como empresarios vinculados al sector bananero.
Las investigaciones mencionadas por Ecuavisa incluyen además casos relacionados con presuntos intentos de obtener información privilegiada sobre operativos y movimientos de las autoridades.
En uno de los casos, relacionado con el decomiso de 22 toneladas de cocaína en una hacienda de Los Ríos en 2024, la Fiscalía habría detectado un intento de soborno a integrantes de Inteligencia para conocer quién había entregado información sobre la ubicación del cargamento.
Una red que también habría utilizado el tráfico de combustibles
Otra investigación citada por Ecuavisa apunta a una estructura dedicada al tráfico ilegal de combustibles, en la que estarían involucrados policías y militares.
Según la información publicada, los integrantes de esta red habrían pagado entre $1.000 y $2.000 a cambio de información sobre controles y operativos, además de facilitar la custodia de vehículos utilizados para transportar combustible extraído ilegalmente.
La investigación muestra cómo las estructuras vinculadas con el crimen organizado no se habrían limitado al tráfico de drogas, sino que también habrían buscado obtener información y protección mediante contactos dentro de instituciones estatales.
Asesinatos de ciudadanos albaneses y balcánicos
La presencia de estas redes también quedó expuesta en una serie de asesinatos registrados desde 2017.
Entre las víctimas aparecen ciudadanos de origen albanés, serbio y montenegrino. Las investigaciones de Fiscalía y Policía han relacionado algunos de estos crímenes con posibles disputas internas y ajustes de cuentas dentro de estructuras dedicadas al narcotráfico.
Uno de los casos fue el asesinato de Hidri Ilir, ocurrido en 2017 en Guayaquil. Su teléfono fue revisado por investigadores y contenía conversaciones con personas que serían integrantes de la Policía Nacional.
También se investigó el asesinato de un ciudadano montenegrino y su esposa ecuatoriana, quienes fueron secuestrados de su vivienda en Guayaquil y posteriormente encontrados muertos en la vía a la Costa.
Otros ciudadanos vinculados con estas redes fueron asesinados en 2020, 2022 y 2023, según el recuento realizado por Ecuavisa.
Una estructura que buscó conexiones en Ecuador
El recorrido de la mafia albanesa en Ecuador, según las investigaciones citadas, muestra una estrategia basada en empresas de fachada, exportaciones, contactos con organizaciones criminales locales y presuntos vínculos con funcionarios públicos.
Los casos de Rexhepi y Gijka permitieron a las autoridades conocer parte de una estructura que habría utilizado el país como punto estratégico para movilizar cocaína hacia Europa.
La investigación más reciente sobre los certificados médicos de Rexhepi volvió a poner bajo la lupa los posibles nexos de esta red con instituciones públicas, mientras las autoridades continúan investigando la participación individual de las personas señaladas en cada uno de los casos.
Fuente: Ecuavisa.



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