La colada morada se adelanta en Machala: una tradición que cambia con el paso de los años
El aroma de la canela, las frutas y las hierbas aromáticas comienza a sentirse en Machala. Aunque el Día de Difuntos se conmemora el 2 de noviembre, desde mediados de octubre varias panaderías y tiendas de barrio empiezan a ofrecer la tradicional colada morada, una bebida que forma parte de las costumbres ecuatorianas.
Sin embargo, mientras su comercialización gana espacio, una tradición familiar pierde fuerza, especialmente en las ciudades: reunirse alrededor de una olla para preparar la bebida, compartirla entre generaciones y regalar un vaso a los vecinos.
La facilidad de comprar colada morada lista para consumir ha cambiado los hábitos de muchas familias. Aunque esta actividad representa una oportunidad para los emprendedores y contribuye a la economía local, también plantea el desafío de conservar las recetas y los conocimientos transmitidos por abuelos y padres.
Prepararla en casa sigue siendo una alternativa económica. Con aproximadamente 15 dólares es posible elaborar entre 20 y 25 vasos, dependiendo de los ingredientes y sus precios. La receta tradicional incluye mora, mortiño, harina de maíz morado, piña, naranjilla, canela, clavo de olor, panela y hierbas aromáticas.
Cada familia conserva su propia versión. Algunas incorporan frutilla, babaco o mango, mientras otras mantienen ingredientes tradicionales de su región. Incluso han surgido nuevas propuestas, como helados, pasteles y postres inspirados en esta bebida.
Más allá de su sabor y su presencia en los comercios, la colada morada continúa siendo un símbolo de unión familiar y memoria. El desafío no es evitar que desaparezca de las mesas, sino mantener viva la costumbre de prepararla y compartirla en casa.



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