Inteligencia artificial cambia la forma de enseñar y evaluar en los colegios de Ecuador
El avance de la inteligencia artificial (IA) está modificando la manera en que algunos colegios de Ecuador enseñan y evalúan a sus estudiantes. Ante el uso creciente de estas herramientas para realizar tareas, docentes optan por modelos como el aula invertida, debates y evaluación del proceso de aprendizaje para fortalecer el pensamiento crítico.
Table Of Content
- La IA ya forma parte de las tareas escolares
- El ensayo ya no sería el único mecanismo de evaluación
- Ministerio de Educación plantea un uso ético
- Enseñar a preguntar también es parte del aprendizaje
- La verificación de fuentes gana importancia
- La brecha digital también es un desafío
- El aula invertida gana espacio
Un estudio publicado en 2025 estimó que el 65 % de estudiantes de Educación Básica Superior, entre 12 y 14 años, utiliza herramientas de IA para realizar tareas escolares.
La IA ya forma parte de las tareas escolares
El uso de herramientas de inteligencia artificial en colegios ecuatorianos dejó de ser un escenario hipotético. Según un estudio de investigadores de la Universidad Estatal de Milagro y la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil, publicado en 2025, seis de cada diez estudiantes de entre 12 y 14 años recurren a estas tecnologías para desarrollar tareas escolares.
Ante esta realidad, algunos docentes consideran que prohibir completamente su uso no resolvería el problema. La propuesta que empieza a tomar fuerza es enseñar a los estudiantes a utilizar la IA de manera responsable y, sobre todo, a cuestionar y verificar la información que reciben.
Robert Frías, rector de la Unidad Educativa Internacional Liceo Iberoamericano, en Riobamba, sostiene que el docente debe evaluar los cuestionamientos y la capacidad de contrastar información, en lugar de concentrarse únicamente en el resultado final de una tarea.
El ensayo ya no sería el único mecanismo de evaluación
Uno de los cambios que algunos colegios están implementando consiste en complementar o sustituir determinadas tareas escritas por actividades desarrolladas dentro del aula.
Nazca Ouedraogo, directora de la Unidad Educativa LPG Guayasamín, explica que un estudiante puede presentar un ensayo elaborado con apoyo de IA, pero el verdadero reto está en debatirlo y demostrar que comprendió lo investigado.
De esta manera, la evaluación pasa de centrarse exclusivamente en el documento entregado a considerar también la capacidad del estudiante para explicar, argumentar y defender sus ideas.
Ministerio de Educación plantea un uso ético
El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura ya cuenta con una guía denominada Orientaciones para el uso pedagógico de herramientas de Inteligencia Artificial en el proceso de enseñanza aprendizaje que garanticen el uso efectivo y ético en el aula, publicada en diciembre de 2025.
El documento reconoce que la inteligencia artificial puede ayudar a personalizar el aprendizaje y adaptar la enseñanza a las necesidades y fortalezas de cada estudiante.
Sin embargo, también advierte sobre riesgos relacionados con posibles sesgos, discriminación y falta de transparencia de algunos modelos, aspectos que deben ser considerados al utilizar estas tecnologías en el ámbito educativo.
Enseñar a preguntar también es parte del aprendizaje
Para Claudia Bravo, docente investigadora de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, el uso de estas herramientas debe considerar la edad de los estudiantes y sus procesos cognitivos.
En los niveles de Educación Básica, la especialista plantea que una de las habilidades importantes es aprender a formular preguntas adecuadas y desarrollar la llamada metacognición, es decir, comprender cómo se aprende.
La idea es que la IA no sustituya el razonamiento del estudiante, sino que pueda convertirse en una herramienta para explorar información, formular nuevas preguntas y relacionar conocimientos.
La verificación de fuentes gana importancia
Otro de los desafíos que plantea la IA es la necesidad de comprobar si la información que ofrece una herramienta es correcta.
Los docentes consultados por Primicias consideran fundamental enseñar a los estudiantes a buscar bibliografía, contrastar fuentes y comprobar el origen de los datos utilizados en sus trabajos.
Santiago Solórzano, coordinador de la Universidad de Innovación Tecnológica de la Universidad de las Américas, sostiene que los profesores ya no deberían evaluar únicamente la entrega final, sino también el proceso seguido por el estudiante para construir su respuesta.
La brecha digital también es un desafío
El avance de la IA también evidencia las diferencias en el acceso a tecnología dentro del país.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), actualizados a julio de 2025, muestran que el 71,3 % de los hogares ecuatorianos tenía acceso a internet, mientras que el 59,3 % contaba con un teléfono inteligente y apenas el 32,7 % disponía de una computadora de escritorio, laptop o tableta.
Especialistas advierten que, si no se reducen estas diferencias, la revolución de la inteligencia artificial podría ampliar aún más la brecha entre estudiantes con acceso permanente a tecnología y aquellos que no cuentan con estos recursos.
El aula invertida gana espacio
Frente al nuevo escenario, algunos colegios están fortaleciendo el modelo conocido como aula invertida.
En este esquema, el estudiante puede utilizar herramientas tecnológicas para investigar y preparar contenidos, mientras que el tiempo dentro del colegio se dedica a preguntar, debatir, contrastar información y resolver problemas.
La apuesta busca que la inteligencia artificial no sustituya el aprendizaje, sino que obligue a los estudiantes a desarrollar habilidades que una herramienta tecnológica no puede demostrar por sí sola: comprensión, criterio, argumentación y capacidad para verificar información.
El desafío para el sistema educativo ecuatoriano será encontrar un equilibrio entre aprovechar las posibilidades de esta tecnología y garantizar que su utilización contribuya realmente al aprendizaje y no se convierta simplemente en una forma de copiar tareas.
Fuente: Primicias / Ministerio de Educación, Deporte y Cultura



¡Sin comentarios! Sé el primero.