La Fiscalía General del Estado presentó una recusación contra los jueces que revocaron la prisión preventiva de Aquiles Álvarez y otros implicados en el denominado caso Goleada, generando un nuevo giro en este proceso judicial.
La acción busca apartar a los magistrados Silvana Velasco, Wiler Chóez y Byron Uzcátegui, quienes integraban el tribunal de apelación que dejó sin efecto la medida de prisión preventiva contra los procesados.
Según la Fiscalía, la decisión judicial habría incurrido en “valoraciones anticipadas” del caso, por lo que también se han impulsado denuncias por un posible “error inexcusable” en el ejercicio de sus funciones.
Con la presentación de la recusación, los jueces quedaron temporalmente suspendidos de conocer el caso, mientras otro tribunal de la misma Sala Anticorrupción será el encargado de analizar si deben ser separados definitivamente del proceso.
El conflicto surge luego de que, el pasado 2 de abril, el tribunal aceptara parcialmente la apelación presentada por Álvarez y otros procesados, revocando la prisión preventiva dentro de una investigación por presunta delincuencia organizada y lavado de activos.
El caso Goleada ha generado alta tensión en el ámbito político y judicial, ya que involucra a varias figuras y apunta a una supuesta red vinculada al desvío de combustibles y operaciones ilícitas.
Ahora, el proceso entra en una nueva fase, donde se deberá definir si los jueces cuestionados continúan o no en el expediente, en medio de un escenario marcado por acciones legales cruzadas y cuestionamientos sobre la imparcialidad judicial.






