Falta de energía confiable golpea a las industrias en Ecuador y afecta la economía
La falta de un suministro eléctrico estable continúa generando dificultades para las industrias de Ecuador, que desde 2023 han enfrentado diferentes episodios de restricciones y problemas en el sistema de generación.
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Durante 2023 y 2024 se registraron apagones generalizados, mientras que en 2025 algunas empresas tuvieron que recurrir a sus propios sistemas de generación ante emergencias del sistema eléctrico.
En 2026, las dificultades continuaron. Primero se solicitaron desconexiones temporales de determinadas empresas y, desde septiembre, el Gobierno dispuso la desconexión temporal de grandes consumidores de electricidad durante una jornada a la semana.
La medida está relacionada con el descenso del nivel del embalse de Mazar, uno de los principales puntos de generación del sistema hidroeléctrico ecuatoriano. El complejo Paute Integral, alimentado por este embalse, puede cubrir hasta el 40 % de la demanda nacional.
Hasta el mediodía del 29 de septiembre, la cota de Mazar se encontraba en aproximadamente 2.133 metros sobre el nivel del mar, más de 20 metros por debajo del máximo registrado a finales de julio de 2026.
Las restricciones reducen la demanda eléctrica
Las desconexiones aplicadas a grandes consumidores comenzaron a generar una reducción de la demanda durante las horas de mayor consumo.
De acuerdo con información citada por Expreso, la disminución llegó a alrededor de 200 megavatios (MW) en los momentos de mayor demanda. Antes de las medidas, el consumo podía alcanzar entre 5.500 y 5.600 MW, mientras que posteriormente se ubicó alrededor de 5.300 MW.
La reducción permite al Operador Nacional de Electricidad (Cenace) disponer de un mayor margen para responder a los picos de consumo y mantener algunas unidades de generación en reserva.
Sin embargo, esta medida no permite recuperar el nivel del embalse de Mazar. La reducción del consumo únicamente disminuye la velocidad con la que se utilizan las reservas hidroeléctricas.
La industria representa una parte importante del consumo eléctrico
El sector industrial es uno de los principales consumidores de electricidad en Ecuador.
Durante el primer semestre de 2026, las industrias consumieron 6.968,24 GWh, equivalente al 24,52 % de toda la energía eléctrica facturada en el país, según estadísticas de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel).
Por ello, las restricciones tienen efectos directos sobre los procesos productivos. Patricio Alarcón, expresidente de la Cámara de Comercio de Quito, explicó a Expreso que las empresas deben apagar maquinaria y utilizar generadores cuando no cuentan con electricidad de la red.
El uso de generación propia implica mayores costos y puede afectar la competitividad de las industrias y otros sectores productivos.
La falta de electricidad también condiciona nuevas inversiones
El problema no se limita a las empresas que ya están operando. La incertidumbre sobre la disponibilidad de electricidad también puede influir en las decisiones de inversión.
Uno de los ejemplos señalados por Expreso corresponde al proyecto de ampliación de la mina Mirador, cuya segunda fase permitiría duplicar la producción de cobre.
La empresa Ecuacorriente, operadora de Mirador, requiere al menos 180 MW para poner en marcha esta ampliación, frente a los aproximadamente 83 MW que utiliza actualmente. Según la publicación, esta necesidad eléctrica ha impedido que el Gobierno autorice su entrada en operación.
Andrés Robalino, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano, señaló que parte de los recursos que las empresas podrían destinar a crecer terminan utilizándose para resolver problemas operativos relacionados con el suministro eléctrico.
El sector industrial podría enfrentar una tarifa más alta
Otro factor que preocupa a las industrias es el posible incremento del costo de la electricidad.
Los grandes consumidores AV1 y AV2 tienen hasta el 15 de diciembre de 2026 para implementar sistemas de autogeneración, de acuerdo con el Decreto Ejecutivo 32.
Sin embargo, el Gobierno también contempla que las empresas que permanezcan conectadas al sistema nacional asuman los costos reales de la energía, una alternativa que podría implicar un aumento considerable de la tarifa industrial.
Según lo señalado por el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, el precio podría pasar de alrededor de $0,12 por kWh a entre $0,30 y $0,31 por kWh, aunque estos valores estaban pendientes de oficialización al momento de la publicación.
El impacto puede llegar al crecimiento económico
La situación eléctrica también genera preocupación por sus posibles efectos sobre la economía nacional.
Walter Spurrier, director de Análisis Semanal, advirtió que las restricciones y un eventual aumento de las tarifas pueden afectar la competitividad de las empresas y el crecimiento económico.
El Banco Central del Ecuador (BCE) prevé un crecimiento económico de 2,7 % para 2026. Según el análisis citado por Expreso, las restricciones eléctricas y los efectos asociados al fenómeno de El Niño podrían incidir sobre esta proyección.
La industria representa alrededor del 13 % del Producto Interno Bruto (PIB), sin considerar la refinación de petróleo, por lo que las dificultades del sector eléctrico pueden tener repercusiones sobre diferentes áreas de la economía.
Mientras las autoridades buscan reducir temporalmente la demanda para preservar las reservas hidroeléctricas, las industrias enfrentan el desafío de mantener sus operaciones, asumir mayores costos de generación y tomar decisiones de inversión en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el suministro eléctrico.
Fuente: Expreso



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