Exportaciones de banano de Ecuador alcanzan récord histórico en agosto y crecen 9,61 % en 2026
La industria bananera ecuatoriana registra un crecimiento en sus exportaciones durante 2026. Entre enero y agosto, el país envió al mercado internacional 282,28 millones de cajas de banano, lo que representa un aumento del 9,61 % frente al mismo periodo de 2025.
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El resultado estuvo acompañado de un récord mensual en agosto, cuando las exportaciones alcanzaron los 35,19 millones de cajas, un volumen que superó en 19,6 % lo registrado en agosto del año pasado.
Las cifras fueron destacadas por la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), que atribuye el desempeño del sector al trabajo de productores, exportadores, trabajadores agrícolas y empresas vinculadas al transporte y la logística portuaria.
El crecimiento consolida la importancia del banano para la economía nacional, tanto por su presencia en los mercados internacionales como por la actividad productiva y laboral que genera en las provincias agrícolas del país.
Banana Time reunirá a representantes de la industria
En este contexto, la AEBE prepara la edición 23 de Banana Time Guayaquil 2026, un encuentro internacional que reunirá a productores, exportadores, investigadores, proveedores y otros actores de la cadena bananera.
La inauguración está prevista para el 27 de octubre, mientras que las actividades principales se desarrollarán del 28 al 30 de octubre en el hotel Hilton Colón, en Guayaquil.
Según los organizadores, se espera la asistencia de más de 5.500 representantes del sector, además de más de 90 empresas expositoras y 101 marcas vinculadas con insumos agrícolas, tecnología, servicios financieros, empaques y transporte marítimo.
La agenda contempla 21 conferencias y paneles especializados con la participación de 29 expertos técnicos e investigadores internacionales.
Productividad, sanidad vegetal y exportación, entre los ejes
El encuentro abordará tres áreas estratégicas para la industria. La primera estará enfocada en la base productiva, con temas relacionados con la superficie sembrada, el manejo del agua y el suelo, la productividad y la preparación ante posibles eventos climáticos.
El segundo eje se centrará en la sanidad vegetal y la continuidad operativa, con especial atención a las medidas de bioseguridad y la prevención de amenazas como el Fusarium raza 4 tropical (Foc R4T) y el moko, enfermedades que representan riesgos para los cultivos de banano.
El tercer componente estará relacionado con la exportación, la conservación de la calidad de la fruta durante el transporte, los empaques sostenibles, los costos de los fletes y el cumplimiento de las exigencias de los mercados de destino.
La intención es analizar alternativas para sostener la competitividad del producto ecuatoriano y fortalecer la cadena de valor frente a los desafíos que enfrenta el comercio internacional.
El fenómeno de El Niño genera preocupación para 2027
Pese a los resultados positivos de las exportaciones, el sector mantiene la atención sobre los posibles efectos del fenómeno de El Niño y las condiciones climáticas que podrían afectar las zonas productoras y las rutas de transporte.
José Antonio Hidalgo, presidente ejecutivo de la AEBE, señaló que los efectos de El Niño sobre el sector podrían reflejarse durante el segundo semestre de 2027.
El gremio también ha identificado aproximadamente 106.000 hectáreas de banano y 1.300 tramos logísticos susceptibles a impactos, según las proyecciones presentadas por su observatorio climático.
Entre los principales riesgos figuran las inundaciones, los daños en caminos y rutas de acopio, las dificultades para transportar la fruta y el incremento de la humedad, que puede favorecer la propagación de enfermedades vegetales.
El sector trabaja con autoridades y gobiernos provinciales para dar seguimiento a las zonas vulnerables y coordinar medidas preventivas.
Logística y energía, otros desafíos de la cadena bananera
La operación portuaria y el suministro eléctrico también forman parte de las preocupaciones de la industria. La cadena de exportación depende de la coordinación entre las fincas, los centros de empaque, el transporte terrestre y los puertos desde donde la fruta sale hacia sus destinos internacionales.
Por ello, las interrupciones eléctricas, las demoras logísticas y los problemas de infraestructura pueden repercutir en los costos y en la conservación de la calidad del producto.
El crecimiento registrado hasta agosto representa un resultado favorable para las exportaciones ecuatorianas. Sin embargo, el sector deberá mantener las inversiones y las medidas preventivas para proteger la producción, responder a las exigencias de los compradores y conservar la competitividad del banano nacional en los mercados internacionales.
Fuente: El Universo



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