El Niño podría profundizar la inseguridad y la violencia en Ecuador, advierte experto
Ecuador enfrenta los efectos del fenómeno de El Niño, un evento climático que puede generar impactos en distintos sectores del país. Además de las posibles inundaciones, deslizamientos y afectaciones a la producción, expertos advierten sobre consecuencias sociales y económicas que podrían incidir en otros problemas, entre ellos la inseguridad.
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El sociólogo Fernando Carrión, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), señaló que una eventual reducción de la producción podría derivar en una crisis económica y generar presiones adicionales sobre los niveles de violencia.
A esto se sumaría otro factor: la capacidad operativa de policías y militares podría verse dividida entre las labores de seguridad y la atención de emergencias provocadas por el fenómeno climático.
Antecedentes de anteriores fenómenos de El Niño
Carrión recordó el comportamiento de los homicidios durante anteriores episodios de El Niño. Según los datos citados por el especialista, en 1992 los homicidios habrían aumentado cerca de un 10 %, mientras que en 1997 el incremento habría alcanzado el 22 %.
A partir de esos antecedentes, el sociólogo planteó un escenario hipotético para el actual fenómeno. Señaló que un incremento del 30 % en los homicidios llevaría a superar los 60 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Esta cifra corresponde a una proyección planteada por Carrión y no a un dato confirmado sobre el comportamiento futuro de la violencia en Ecuador.
Desempleo y migración interna
El impacto económico también podría generar efectos sobre el empleo y aumentar los desplazamientos internos de población.
Carrión sostuvo que durante los últimos años se ha registrado un desplazamiento aproximado de 100.000 personas por año y advirtió que las consecuencias económicas de El Niño podrían incrementar esta movilidad, generando nuevos costos sociales y económicos.
El especialista considera que los efectos podrían desarrollarse en dos momentos. El primero estaría relacionado con la emergencia y sus consecuencias directas, entre octubre y febrero. El segundo podría aparecer posteriormente, cuando factores como el desempleo, las dificultades económicas y las modificaciones en las dinámicas de las economías ilegales tengan mayores efectos.
Coordinación entre autoridades
Ante este escenario, Carrión considera necesario fortalecer la coordinación entre el Gobierno Nacional y los gobiernos locales para enfrentar las posibles consecuencias del fenómeno climático.
El sociólogo también planteó la participación de las cámaras de la producción y de organismos de cooperación internacional, debido a que una emergencia de esta magnitud podría poner a prueba la capacidad del Estado para responder simultáneamente a las necesidades económicas, sociales y de seguridad.
La advertencia se produce mientras Ecuador se prepara para enfrentar los posibles efectos de El Niño, cuyo impacto podría extenderse más allá de las afectaciones directamente relacionadas con el clima.
Fuente: Ecuavisa.



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