El Niño anticipa más lluvias en Ecuador durante la segunda quincena de octubre y noviembre
Ecuador se prepara para un nuevo periodo de incremento de las lluvias durante la segunda quincena de octubre. Especialistas en meteorología advierten que las precipitaciones continuarían intensificándose conforme avance el fenómeno de El Niño, cuyo impacto podría alcanzar su punto más alto durante noviembre.
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La previsión fue recogida en un reportaje de Teleamazonas, publicado el 15 de octubre de 2026. El informe señala que el comportamiento del evento climático favorecería un aumento progresivo de las precipitaciones en las próximas semanas.
Este escenario genera preocupación por los posibles efectos sobre las comunidades ubicadas en zonas vulnerables, especialmente donde las lluvias acumuladas pueden provocar inundaciones, deslizamientos y crecidas de ríos.
La Costa, entre las zonas bajo vigilancia
Los pronósticos meteorológicos difundidos durante octubre han advertido sobre condiciones favorables para lluvias superiores a los valores habituales en sectores del Litoral ecuatoriano.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN) reportó condiciones oceánicas y atmosféricas asociadas al fortalecimiento del evento climático. En sus previsiones para octubre, el organismo identificó a Esmeraldas, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y Guayas entre las provincias con especial atención por las precipitaciones previstas para mediados de mes.
El Oro también ha figurado entre las provincias expuestas a episodios de lluvias intensas y posibles crecidas de cuerpos de agua, según alertas meteorológicas difundidas durante octubre.
La intensidad y distribución de las precipitaciones pueden variar entre provincias e incluso entre cantones. Por ello, las previsiones deben actualizarse conforme se publiquen nuevos informes oficiales.
Riesgo de inundaciones y desbordamientos
El aumento de las lluvias puede incrementar los caudales de ríos y quebradas, saturar los suelos y generar acumulaciones de agua en sectores urbanos y rurales. En áreas vulnerables, estas condiciones elevan la posibilidad de inundaciones y deslizamientos.
El riesgo puede ser mayor cuando las precipitaciones se mantienen durante varios días o se concentran en periodos cortos de alta intensidad. La situación requiere especial vigilancia en comunidades cercanas a ríos, zonas bajas y terrenos susceptibles a movimientos de tierra.
Ante este panorama, es importante seguir los avisos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) y de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, además de atender las disposiciones emitidas por las autoridades locales.
Noviembre será un mes clave para el seguimiento climático
Los especialistas prevén que las precipitaciones aumenten progresivamente y alcancen una mayor intensidad durante noviembre, en relación con la evolución de El Niño.
Sin embargo, los efectos no serán necesariamente iguales en todo el territorio nacional. El comportamiento del océano, la atmósfera y los sistemas de circulación de humedad influye en la distribución de las lluvias.
La evolución del fenómeno será determinante para establecer qué zonas podrían experimentar mayores impactos. Mientras tanto, la vigilancia meteorológica y la preparación de las comunidades serán fundamentales para reducir los riesgos asociados a las precipitaciones.
Fuente: Teleamazonas.



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