Ecuador y América Latina, bajo atención por los posibles efectos de un El Niño extremo
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre la posibilidad de que el actual fenómeno de El Niño alcance una intensidad excepcional durante los próximos meses, lo que podría alterar los patrones climáticos y aumentar los riesgos de desastres naturales en diferentes regiones del mundo.
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La alerta fue difundida este miércoles 21 de octubre de 2026, luego de que representantes de Naciones Unidas señalaran que las temperaturas de la superficie del océano Pacífico podrían ubicarse hasta 3,8 grados centígrados por encima de la media entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), explicó que la intensidad prevista podría superar las escalas de seguimiento utilizadas durante las últimas cuatro décadas.
Riesgo de sequías, lluvias intensas e inundaciones
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, lo que modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas partes del planeta.
Entre sus posibles consecuencias se encuentran las sequías prolongadas en algunas regiones y las lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos en otras. La intensidad y el tipo de impacto dependen de las condiciones geográficas y climáticas de cada territorio.
Tom Fletcher, coordinador humanitario de Naciones Unidas, hizo un llamado a los gobiernos y organismos de respuesta para que fortalezcan sus preparativos frente a los posibles efectos del fenómeno.
¿Qué significa esta alerta para Ecuador?
Ecuador debe prestar especial atención a la evolución de las condiciones del océano Pacífico y a los pronósticos climáticos para los próximos meses. Los episodios de El Niño pueden modificar las precipitaciones en el país y aumentar el riesgo de inundaciones en zonas vulnerables, especialmente en sectores de la Costa.
Para provincias como El Oro, donde las lluvias recientes ya han provocado inundaciones y desbordamientos de ríos, resulta importante mantener el monitoreo de las zonas susceptibles a emergencias y seguir las recomendaciones de las autoridades.
Sin embargo, una previsión de intensidad excepcional no significa que todas las regiones experimentarán los mismos efectos ni permite asegurar por sí sola cuándo o dónde ocurrirán nuevas inundaciones. Para anticipar las condiciones locales es necesario consultar los pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) y los reportes oficiales de gestión de riesgos.
Naciones Unidas pide anticiparse a los impactos
La advertencia internacional busca impulsar medidas de prevención antes de que se intensifiquen los efectos del fenómeno. La preparación de los servicios de emergencia, la vigilancia de zonas inundables y el acceso oportuno a información meteorológica pueden ayudar a reducir los daños humanos y materiales.
La evolución de El Niño será determinante para las condiciones climáticas de los próximos meses. Por ello, la OMM y los organismos humanitarios insisten en la importancia de anticiparse a los riesgos y coordinar acciones para proteger a las comunidades potencialmente afectadas.
Fuente: El Universo



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