Ecuador triplica su capacidad de interdicción marítima con cooperación de Estados Unidos
Ecuador ha triplicado su capacidad de interdicción marítima mediante la cooperación en seguridad con Estados Unidos, según informó el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, quien explicó el funcionamiento de las operaciones conjuntas desarrolladas en altamar.
La interdicción marítima comprende las acciones destinadas a detectar, identificar y eventualmente interceptar embarcaciones vinculadas con actividades ilícitas, principalmente relacionadas con el narcotráfico.
De acuerdo con Loffredo, Estados Unidos aporta actualmente dos buques de guerra con capacidad para realizar operaciones de vigilancia e interdicción. Estas embarcaciones cuentan además con drones que permiten efectuar vigilancia aeromarítima.
Cuando los sistemas detectan una actividad considerada anómala, helicópteros realizan labores de verificación y seguimiento de las embarcaciones. Posteriormente, lanchas pueden intervenir para efectuar la interdicción de aquellas naves que sean consideradas sospechosas.
El ministro sostuvo que las operaciones conjuntas se realizan con base en información previa de inteligencia y reconocimiento de las embarcaciones antes de ejecutar una intervención.
Sin embargo, esta cooperación también ha generado preocupación entre sectores pesqueros. Durante los primeros meses de 2026, varios pescadores ecuatorianos denunciaron presuntos ataques contra sus embarcaciones y la utilización de drones en aguas marítimas nacionales.
A esto se suman reportes de embarcaciones ecuatorianas desaparecidas en altamar. Uno de los casos mencionados es el del Fiorella, que zarpó desde Jaramijó, en Manabí, y posteriormente desapareció junto con sus tripulantes.
Loffredo señaló que, de acuerdo con la información disponible y los registros de GPS, algunas embarcaciones habrían salido de las aguas territoriales ecuatorianas antes de perderse su rastro. También indicó que, en determinados casos, los equipos de localización podrían haber sido apagados de manera intencional.
El ministro defendió la necesidad de mantener controles en el mar y recordó que el territorio marítimo ecuatoriano es considerablemente extenso. Según explicó, las autoridades buscan evitar que las rutas marítimas sean utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
La cooperación con Estados Unidos se mantiene como uno de los componentes de la estrategia ecuatoriana para combatir el crimen organizado y el narcotráfico en el Pacífico.
Mientras las operaciones de vigilancia se fortalecen, las autoridades también deberán responder a las inquietudes de los pescadores y esclarecer los casos de embarcaciones desaparecidas o presuntamente atacadas, con el objetivo de garantizar tanto la seguridad marítima como la protección de quienes desarrollan actividades pesqueras en el océano.



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