Ecuador: el gasto en subsidios al diésel vuelve a crecer pese al cambio de precios
La eliminación del subsidio al diésel automotor marcó un cambio importante en la política económica de Ecuador. La medida, aplicada por el Gobierno de Daniel Noboa desde septiembre de 2025, elevó el precio del galón y estuvo acompañada de compensaciones económicas para sectores productivos y del transporte.
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Más de un año después, el balance muestra efectos en las cuentas fiscales, las ayudas estatales y las tarifas de movilización. A esto se suma un cambio en el comportamiento de los precios internacionales, que ha obligado al Gobierno a ajustar el mecanismo de bandas con el que se determinan los valores de los combustibles.
Según un análisis publicado por Primicias, el precio del diésel automotor pasó de $1,80 a $2,80 por galón en septiembre de 2025. Posteriormente, desde diciembre de ese año, el combustible ingresó a un sistema de bandas que permite modificar su precio de acuerdo con las variaciones del mercado internacional.
Entre el 12 de octubre y el 11 de noviembre de 2026, el galón de diésel automotor se fijó en $3,11.
El subsidio no desapareció por completo
Aunque el Gobierno eliminó el esquema que mantenía congelado el precio del diésel en $1,80 por galón, el combustible todavía recibe subsidios parciales.
El sistema de bandas establece límites a las variaciones mensuales: el precio puede aumentar hasta un 5% o disminuir hasta un 10% frente al mes anterior. El mecanismo busca ajustar gradualmente los valores nacionales a las condiciones del mercado internacional.
Sin embargo, el encarecimiento de los combustibles en el exterior llevó al Gobierno a modificar la fórmula durante 2026 para moderar los incrementos. Como consecuencia, el Estado volvió a asumir una parte del costo del diésel.
De acuerdo con las cifras recogidas por Primicias, entre enero y agosto de 2026 el subsidio a este combustible representó un gasto de $740,4 millones, un incremento del 44% respecto del mismo periodo de 2025.
El dato evidencia que eliminar el subsidio general no significa que el Estado haya dejado de financiar parcialmente el consumo de diésel.
¿Cuánto esperaba ahorrar el Estado?
El Ministerio de Economía y Finanzas estimó que mantener el subsidio al diésel habría representado un gasto de $1.243 millones durante 2025. Con la eliminación del esquema anterior, el Gobierno proyectó un ahorro de $424 millones para ese año, pese a las compensaciones económicas.
Para 2026, la previsión oficial citada por el medio apuntaba a un ahorro superior a $1.100 millones, debido, entre otros factores, al carácter temporal de varias ayudas.
No obstante, el incremento del subsidio parcial durante los primeros ocho meses de 2026 muestra que el resultado fiscal depende también de los precios internacionales y de los ajustes que se apliquen al sistema de bandas.
Compensaciones para transportistas y productores
La eliminación del subsidio estuvo acompañada de medidas de apoyo para reducir el impacto sobre determinados sectores.
Los operadores de transporte público urbano, interprovincial e intraprovincial recibieron compensaciones mensuales de entre $400 y $1.800, según el tipo de servicio. Estos pagos concluyeron en mayo de 2026.
El sector también tuvo acceso a bonos de chatarrización de hasta $20.000 y créditos con una tasa preferencial del 9%. Los operadores de transporte comercial, como los dedicados a carga pesada, transporte escolar, institucional y turístico, recibieron compensaciones durante tres meses.
En el sector agrícola, el Gobierno creó el Bono Raíces, que consistió en una transferencia única de $1.000 para alrededor de 100.000 pequeños productores. Además, se incorporaron 55.000 familias al Bono de Desarrollo Humano.
Según el Ejecutivo, el conjunto de las medidas de compensación representó un gasto de $923 millones.
El paro indígena dejó pérdidas en Imbabura
La eliminación del subsidio también provocó una fuerte reacción social. La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) rechazó la medida por sus posibles efectos sobre el transporte, los costos de producción y el precio de los alimentos.
Las movilizaciones comenzaron en septiembre de 2025 y se concentraron principalmente en Imbabura, donde los bloqueos de vías afectaron la circulación de personas y mercancías.
Las protestas y los cierres se prolongaron durante 35 días, según el recuento de Primicias. La Cámara de Industrias y Producción estimó pérdidas económicas de entre $90 millones y $100 millones en esa provincia.
Entre las actividades más perjudicadas estuvieron la floricultura, la producción láctea, la agricultura, la construcción, el turismo y el comercio.
El paro concluyó después de negociaciones entre el Gobierno y representantes indígenas, pero la eliminación del subsidio se mantuvo vigente.
El transporte enfrenta nuevas tarifas
El fin de las compensaciones temporales abrió negociaciones sobre las tarifas del transporte público, especialmente en los municipios que habían mantenido congelados los pasajes durante 2026.
En Quito, el pasaje urbano está previsto que suba de $0,35 a $0,40 desde el 1 de enero de 2027.
En Guayaquil, el valor pasará de $0,30 a $0,45 de manera gradual, conforme las unidades cumplan los procesos de homologación y las revisiones técnicas correspondientes.
Por su parte, las tarifas del transporte interprovincial e intraprovincial aumentaron un 25% desde agosto de 2026, por disposición de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), según la publicación.
Estos ajustes reflejan la presión que los costos operativos ejercen sobre los transportistas y la discusión sobre quién debe asumir el incremento: el Estado, los operadores o los usuarios.
Los precios internacionales condicionan el costo del combustible
El mercado internacional también ha influido en la evolución de los precios en Ecuador. El aumento del costo de los combustibles durante 2026 llevó al Gobierno a modificar el mecanismo de bandas para amortiguar el impacto interno.
Aunque estas decisiones han permitido reducir algunos precios al público frente a los valores que habrían resultado de aplicar directamente la fórmula anterior, también han elevado el monto que el Estado cubre mediante subsidios parciales.
El balance de la medida, por tanto, no se limita al ahorro fiscal previsto cuando se eliminó el esquema de precio congelado. También incluye el costo de las compensaciones, la evolución de los precios internacionales, las tarifas del transporte y las consecuencias económicas que enfrentaron las provincias afectadas por las protestas.
Fuente: Primicias



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