abril 30, 2026 13:42
Colombia activa aranceles de hasta 75% a productos de Ecuador y agrava tensión comercial

El Gobierno de Colombia puso en vigencia el Decreto 0455, con el que establece aranceles escalonados a las importaciones provenientes de Ecuador, intensificando la actual disputa comercial entre ambos países.

La medida, firmada el 28 de abril de 2026, fija tarifas diferenciadas del 35%, 50% y hasta el 75% para productos ecuatorianos, dependiendo del tipo de bien y su disponibilidad en el mercado colombiano.

En total, 191 productos provenientes de Ecuador estarán sujetos a estos nuevos aranceles, como parte de un mecanismo que Colombia denomina “aranceles inteligentes”, diseñado para proteger su producción interna.

Esta decisión se da como respuesta directa a las medidas adoptadas por Ecuador, que previamente impuso una “tasa de seguridad” a productos colombianos, la cual escaló progresivamente hasta llegar al 100% a partir de mayo de 2026.

El conflicto comercial entre ambos países se ha intensificado en los últimos meses, generando un efecto de represalias arancelarias que afecta el intercambio bilateral.

Entre los productos ecuatorianos que podrían verse más impactados están bienes agrícolas, industriales y manufacturados, incluyendo arroz, azúcar, café, aceites, textiles, plásticos y materiales de construcción.

Las autoridades colombianas argumentan que estas medidas buscan equilibrar las condiciones comerciales y proteger su economía frente a lo que consideran una afectación derivada de las políticas ecuatorianas.

Por su parte, Ecuador ha defendido sus decisiones bajo el argumento de seguridad nacional, señalando la necesidad de mayor corresponsabilidad en el control del narcotráfico en la frontera común.

Este cruce de medidas ha derivado en una guerra arancelaria que podría afectar a empresas, exportadores y consumidores de ambos países, especialmente en zonas fronterizas donde el comercio es clave para la economía local.

Expertos advierten que, de mantenerse esta escalada, el impacto podría traducirse en alza de precios, reducción del comercio y pérdida de competitividad, complicando aún más la relación bilateral.

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