7 de cada 10 personas en Ecuador tienen brechas en sus capacidades financieras, revela estudio
Un estudio de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD) determinó que el 70 % de las personas encuestadas en Ecuador presenta algún tipo de brecha en sus capacidades financieras. La investigación identificó mayores dificultades entre mujeres, jóvenes, población rural y personas de menores niveles socioeconómicos.
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La investigación denominada “Más allá del diagnóstico: capacidades financieras y perfiles de la población ecuatoriana” fue elaborada por la RFD a partir del Diagnóstico de Capacidades Financieras 2025.
Para el análisis se realizaron 4.622 encuestas a escala nacional, utilizando una metodología aplicada en varios países por la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina.
Los investigadores clasificaron a los participantes en cuatro perfiles según sus conocimientos, hábitos y capacidad de planificación financiera.
El 30 % alcanzó un perfil fuerte, mientras que el 27 % se ubicó en un nivel medio práctico. Otro 21 % presentó un perfil medio teórico y el 22 % quedó en el perfil débil.
Mujeres y jóvenes presentan mayores brechas
Los resultados muestran diferencias importantes según género y edad.
Las mujeres representan el 56 % del grupo con mayor rezago financiero, frente al 44 % de los hombres. Según la RFD, esta situación está relacionada con desigualdades en el mercado laboral y la carga de cuidados no remunerados.
En cuanto a la edad, el 33 % de las personas con perfil financiero débil tiene entre 18 y 25 años. En contraste, solo el 17 % de quienes obtuvieron los mejores resultados pertenece a ese grupo etario.
La investigación señala que la inestabilidad laboral y las barreras educativas afectan especialmente a los jóvenes y, de manera crítica, a las mujeres de entre 18 y 39 años.
La población rural enfrenta mayores desventajas
El lugar de residencia también influye en las capacidades financieras.
Solo el 19 % de quienes obtuvieron buenos resultados financieros pertenece a la población rural, mientras que las personas de zonas rurales representan el 31 % del grupo con mayor rezago.
El estudio relaciona esta brecha con factores como las distancias hacia los puntos de atención financiera y la baja conectividad en determinados sectores.
Las dificultades no dependen solo de los ingresos
Aunque los menores ingresos incrementan la vulnerabilidad, el estudio encontró que los problemas financieros están presentes también en hogares de ingresos medios y altos.
La investigación concluye que los hábitos cotidianos pueden ser más determinantes que el nivel de educación formal. De hecho, el 32 % de las personas ubicadas en el grupo financiero más débil cuenta con estudios superiores.
Esto significa que tener estudios o conocimientos financieros no necesariamente garantiza una adecuada administración del dinero.
Tener productos financieros no garantiza bienestar
Uno de los principales hallazgos del estudio es la diferencia entre tener acceso a productos financieros y alcanzar estabilidad económica.
El 84 % de los encuestados indicó contar con algún producto de ahorro, inversión o jubilación. Sin embargo, solo el 28 % llega a final de mes con excedentes, es decir, con dinero que le sobra después de cubrir sus gastos.
Además, el 49 % dispone de productos de pago, el 38 % tiene algún producto de crédito y el 22 % cuenta con seguros.
Educación financiera debe ir más allá de los conceptos
Valeria Llerena, directora ejecutiva de la RFD, señaló que para alcanzar un verdadero bienestar financiero es necesario combinar conocimientos con comportamientos como planificar, ahorrar y evaluar la capacidad de pago.
La investigación también advierte que no existe una única solución para toda la población. Algunas personas necesitan fortalecer sus conocimientos, mientras otras requieren herramientas que les permitan transformar esos conocimientos en mejores hábitos y decisiones.
Por ello, el estudio recomienda priorizar acciones dirigidas a mujeres, jóvenes, hogares de menores ingresos y población rural, mediante una mayor coordinación entre instituciones vinculadas a educación, empleo y protección social.
Fuente: El Universo / Red de Instituciones Financieras de Desarrollo



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