El movimiento político RETO (Renovación Total) atraviesa una fuerte crisis interna que amenaza con afectar su organización de cara a las primarias de 2026 y las elecciones seccionales de 2027.
Las tensiones se evidencian en la existencia de dos facciones dentro del movimiento, cada una con convocatorias distintas para renovar autoridades, lo que refleja una lucha directa por el control de la organización.
Por un lado, el sector liderado por el presidente del movimiento, Raúl Chávez, impulsó una asamblea oficial para definir la nueva estructura interna. Mientras tanto, otro grupo —calificado por la dirigencia como cercano al Gobierno— convocó a una reunión paralela con los mismos objetivos.
Acusaciones y conflicto abierto
La disputa no solo es política, sino también mediática y pública. Durante las reuniones y en redes sociales, miembros del movimiento intercambiaron acusaciones:
- Denuncias de exclusión en votaciones internas
- Señalamientos de compra de apoyos a dirigentes provinciales
- Reclamos por falta de transparencia en decisiones
Incluso, algunos dirigentes han cuestionado la gestión de Chávez, acusándolo de tomar decisiones sin consenso y de no abordar temas sensibles dentro del movimiento.
Riesgo electoral
Este escenario genera preocupación porque RETO es considerado un aliado clave de la Revolución Ciudadana, con quien ha participado en procesos electorales recientes.
Analistas advierten que, de mantenerse la división, el movimiento podría llegar a las elecciones con:
- Doble liderazgo interno
- Problemas para inscribir candidaturas
- Riesgo de intervención de organismos electorales
Incluso, el Consejo Nacional Electoral podría verse obligado a reconocer solo una directiva oficial si el conflicto no se resuelve.
Las pugnas internas en RETO reflejan una crisis estructural que podría debilitar su participación electoral. La falta de unidad no solo complica sus primarias, sino que pone en duda su capacidad de consolidarse como fuerza política en el escenario nacional.






