El presidente Guillermo Lasso dejará un libro de unas 300 páginas y una carta con consejos a su sucesor, Daniel Noboa Azín, quien lo reemplazará como Primer Mandatario a mediados de diciembre.
El objetivo del libro sobre los «logros» alcanzados por el gobierno saliente, que no culminará el periodo para el que fue electo, es resaltar las acciones ejecutadas en materia económica, social, de seguridad y ambiente.
Y, según el Ejecutivo, dichos «logros» serían:
Declarar al narcotráfico como enemigo del Estado y a la minería ilegal como amenaza a la seguridad.
Concretar el canje deuda pública por conservación de las islas Galápagos que asciende a 1.630 millones de dólares.
Reducir el déficit fiscal de 7,7% a 2,5 % del PIB, aproximadamente, disminuir en 3,5% el nivel de desnutrición crónica infantil, aumento de las reservas internacionales y creación de empleo.
Sin embargo, armar el libro tampoco ha sido una tarea fácil, para un gobierno que ha tenido problemas para ejecutar sus promesas de campaña y que dejará al país sumido en una crisis institucional y enfrentando los niveles de violencia e inseguridad más altos de su historia.






