Gremios exportadores de banano y camarón en Ecuador solicitaron al Gobierno que el nuevo toque de queda contemple excepciones operativas, con el objetivo de evitar afectaciones en la producción y exportación.
La medida restrictiva regirá entre el 3 y el 18 de mayo de 2026, en al menos nueve provincias y varios cantones, como parte de la estrategia del Ejecutivo para enfrentar la inseguridad en el país.
Representantes del sector productivo advirtieron que este tipo de disposiciones, sin flexibilidad, generan serias dificultades para cumplir con contratos internacionales y sostener la cadena logística.
José Antonio Camposano, vocero del sector acuícola, enfatizó que las exportaciones no pueden detenerse y que es necesario establecer reglas claras para garantizar la continuidad de las operaciones.
El pedido también fue respaldado por el sector bananero, que si bien apoya las acciones contra la inseguridad, insiste en que estas no deben afectar actividades económicas clave que generan empleo y divisas para el país.
Los gremios recordaron que durante el toque de queda anterior, aplicado en marzo, se registró una reducción del 32% en las operaciones, además de pérdidas económicas, afectación a productos perecibles y cancelación de contratos internacionales.
Incluso, el sector advirtió que miles de empleos dependen directamente de estas actividades, por lo que una nueva restricción sin excepciones podría agravar el impacto económico.
El toque de queda se aplicará en horario nocturno, desde las 23:00 hasta las 05:00, en provincias consideradas estratégicas tanto por su producción como por su ubicación en rutas del narcotráfico, como Guayas, El Oro, Manabí y Los Ríos.
En este contexto, el sector productivo insiste en que el Gobierno debe encontrar un equilibrio entre la seguridad y la economía, para evitar que las medidas terminen afectando a uno de los principales motores de exportación del Ecuador.






