Sequía impacta el abastecimiento de agua en Cuenca durante la temporada seca
La temporada de estiaje 2025–2026, que se extiende habitualmente de octubre a marzo, ya muestra efectos significativos en el abastecimiento de agua en Cuenca y su zona de influencia.
La reducción sostenida de las lluvias ha provocado una disminución progresiva de los caudales de ríos y de los niveles en embalses estratégicos, lo que empieza a generar preocupación entre autoridades y operadores del servicio de agua potable.
Uno de los casos más evidentes es el embalse Mazar, considerado un regulador clave del sistema hídrico en el Austro ecuatoriano. De acuerdo con datos técnicos recientes, en menos de un mes su cota descendió más de 10 metros, pasando de aproximadamente 2.153 metros sobre el nivel del mar a cerca de 2.143.
A esto se suma una reducción de más del 70 % en los caudales registrados desde inicios de diciembre de 2025, reflejando la severidad del actual periodo seco.
En el cantón Cuenca, la sequía hidrológica ha comenzado a incidir tanto en la disponibilidad de agua potable como en la planificación y gestión del recurso. La Empresa Pública Municipal ETAPA EP ha advertido sobre la necesidad de un uso responsable del agua y ha exhortado a la ciudadanía a optimizar el consumo.
Ríos emblemáticos como el Tomebamba y otros afluentes que alimentan el sistema de agua potable presentan caudales históricamente bajos, una situación que ya se ha registrado en anteriores episodios de sequía prolongada.
Las autoridades no descartan la adopción de medidas preventivas adicionales si las condiciones de estiaje se intensifican en los próximos meses. Mientras tanto, el llamado es a la corresponsabilidad ciudadana para evitar desperdicios y garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico.


