La violencia no da tregua en la provincia de Manabí. En menos de 24 horas, cinco personas fueron asesinadas en distintos ataques armados registrados en las ciudades de Manta y Portoviejo.
Uno de los hechos ocurrió en la parroquia San Pablo, en Portoviejo, donde un hombre fue acribillado en los exteriores de una vivienda. En el ataque, una mujer —presuntamente su familiar— resultó gravemente herida y falleció minutos después en una casa de salud.
En Manta, otro crimen se registró en el barrio 8 de Abril, donde un joven de 26 años fue asesinado a tiros mientras se encontraba en los exteriores de un local de comida.
Lo que más alarma a las autoridades es que, según el coronel William Calle, comandante de la Policía en la Zona 4, el autor de este último crimen fue un adolescente de apenas 16 años.
De acuerdo con el oficial, el menor llegó en taxi, se bajó a pocas cuadras, cometió el asesinato y luego huyó con apoyo logístico, incluso cambiándose de ropa para evadir a las autoridades.
La Policía confirmó que el adolescente fue capturado, y detalló que en lo que va del año ya se ha detenido a cerca de 25 sicarios en Manta, lo que evidencia la preocupante participación de menores en estructuras criminales.
Estos hechos forman parte de una escalada de violencia que golpea a Manabí, donde los ataques armados y ajustes de cuentas se han vuelto cada vez más frecuentes, generando temor entre la ciudadanía.






