La Unidad Antisecuestro y Extorsión (UNASE) logró rescatar a dos comerciantes que habían sido secuestrados en la provincia de Los Ríos, en un operativo que refleja la creciente lucha contra el secuestro extorsivo en Ecuador.
El hecho ocurrió el pasado 2 de mayo, cuando las víctimas —de 53 y 48 años— se dirigían desde Guayaquil hacia el cantón Palenque. Al llegar a una finca en el sector de Jauneche, fueron interceptadas por sujetos armados que las secuestraron y trasladaron a un lugar desconocido.
Horas después, los familiares comenzaron a recibir mensajes extorsivos a través de WhatsApp, en los que los delincuentes exigían inicialmente $20.000 para su liberación, monto que luego fue reducido bajo presión.
Tras la denuncia formal, la UNASE activó protocolos de inteligencia y rastreo que permitieron ubicar el lugar de cautiverio en una zona rural. Durante los operativos y patrullajes intensivos, la presión policial obligó a los captores a abandonar a las víctimas sin concretar el pago exigido.
Las víctimas fueron rescatadas con vida y posteriormente entregadas a sus familiares, en medio de un operativo considerado exitoso por las autoridades.
En paralelo, la Policía también ejecutó otro operativo en Guayaquil, donde capturó a un presunto extorsionador que amenazaba a un comerciante con atentados y secuestros, evidenciando que este tipo de delitos no solo se concentra en zonas rurales, sino también en áreas urbanas.
Este caso refleja una problemática que se ha extendido a nivel nacional. Provincias como Guayas, Los Ríos y Manabí concentran un alto número de secuestros y extorsiones, delitos que se han convertido en una de las principales fuentes de financiamiento de estructuras criminales en el país.
Según reportes de seguridad, en 2025 se registraron miles de casos de extorsión y más de 1.800 secuestros, lo que evidencia el crecimiento de este fenómeno delictivo en Ecuador.
Ante este escenario, las autoridades han fortalecido unidades especializadas como la UNASE, que cumple un rol clave en la investigación, localización y rescate de víctimas sin poner en riesgo sus vidas.
El Gobierno mantiene operativos constantes y llama a la ciudadanía a denunciar este tipo de delitos, en un contexto donde la lucha contra el crimen organizado sigue siendo una de las principales prioridades a nivel nacional.






