Taiwán elevó este martes 11 de noviembre sus niveles de alerta y evacuó a más de 3.000 personas ante el inminente impacto del tifón Fung-wong, que, aunque se ha debilitado en las últimas horas, mantiene la amenaza de lluvias torrenciales y fuertes vientos en la mitad oriental del país.
La Administración Meteorológica Central (CWA) emitió alertas marítimas y terrestres para los condados de Taitung, Pingtung, Kaohsiung y Tainan, donde se espera que el fenómeno —conocido localmente como Uwan— toque tierra la noche del miércoles. El tifón se ubicaba este martes a unos 312 kilómetros del cabo Eluanbi, con vientos sostenidos de 100 km/h y ráfagas de hasta 126 km/h.
El organismo advirtió sobre lluvias “extremadamente torrenciales” en las zonas montañosas de Yilan y precipitaciones intensas en Hualien, Isla Orquídea e Isla Verde. Según la meteoróloga Chu Mei-lin, aunque Fung-wong ha perdido fuerza, sigue representando una seria amenaza debido a la interacción con el monzón del noreste, que ya ha dejado acumulaciones de más de 500 milímetros en áreas elevadas.
El Comando Central de Operaciones de Emergencia informó que hasta la mañana del martes se habían evacuado 3.337 personas, principalmente en Hualien, una región golpeada recientemente por el supertifón Ragasa. Se registraron además 41 incidentes y diez personas heridas.
El presidente William Lai pidió a la población evitar zonas de riesgo y seguir las medidas preventivas. Las autoridades suspendieron clases y labores en varios distritos —incluidos Taoyuan, Yilan, Hualien y Penghu— y cancelaron más de 50 vuelos y ocho rutas marítimas. Fung-wong ya había azotado Filipinas el fin de semana, donde provocó graves inundaciones y la evacuación de más de 1,4 millones de personas.