La cuarta jornada del toque de queda en Ecuador estuvo marcada por intensos operativos policiales y militares contra delitos como extorsión, sicariato, tráfico de drogas y porte ilegal de armas.
En Quevedo, provincia de Los Ríos, unidades del Bloque de Seguridad desplegaron controles y allanamientos en sectores considerados conflictivos, como parte de la estrategia nacional para recuperar el control territorial.
Las acciones incluyeron patrullajes móviles, revisión de vehículos, controles de identidad y operativos de inteligencia enfocados en estructuras criminales vinculadas a violencia y microtráfico.
Las autoridades señalaron que este tipo de intervenciones se mantiene de manera simultánea en varias provincias bajo toque de queda, incluyendo Guayas, Manabí, El Oro, Santa Elena y Esmeraldas.
El Gobierno sostiene que la medida busca reducir homicidios, contener el accionar de bandas organizadas y reforzar la seguridad ciudadana durante las noches.
En paralelo, la Policía Nacional confirmó que varios operativos han permitido decomisar sustancias sujetas a fiscalización, armas de fuego y municiones, además de capturar a sospechosos vinculados a delitos violentos.
Los controles también incluyen vigilancia en carreteras y zonas comerciales para prevenir extorsiones y atentados relacionados con grupos criminales.
Mientras tanto, el toque de queda continúa vigente en varias zonas del país en horario nocturno, como parte de la estrategia de seguridad del Ejecutivo.






