La ayuda humanitaria a la Franja de Gaza fue suspendida nuevamente este viernes 17 de noviembre debido a la falta de combustible, que es necesario para operar los vehículos de la ONU y otras organizaciones que brindan asistencia.
La prohibición de Israel a la entrada de combustible a Gaza desde que comenzó la guerra hace casi seis semanas ha sido una queja constante de los trabajadores humanitarios.
Por primera vez esta semana se permitió la entrada de una pequeña cantidad para vehículos de la ONU, pero ya se agotó.
«Mañana NO habrá ninguna operación de ayuda transfronteriza en el cruce de Rafah. La red de comunicaciones en #Gaza está caída porque NO hay combustible. Esto hace imposible gestionar o coordinar los convoyes de ayuda humanitaria», informó este jueves en un tuit UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos.
La escasez de combustible ha afectado a todos los aspectos de la vida en Gaza, incluyendo la atención médica, la educación y la producción de alimentos.
Las conversaciones entre Israel y Hamás para poner fin a la guerra están estancadas, y se espera que la situación humanitaria en Gaza siga empeorando.






