Antes de convertirse en estrella del Chelsea y referente de la selección ecuatoriana, Moisés Caicedo era un niño que jugaba fútbol descalzo en humildes canchas de tierra rodeadas de platanales en Santo Domingo de los Tsáchilas.
La historia del mediocampista ecuatoriano fue recordada en un reportaje que repasa sus primeros pasos en el barrio Mujer Trabajadora, lugar donde comenzó a construir el sueño que años después lo llevaría a brillar en el fútbol internacional.
Amigos, entrenadores y vecinos destacaron la disciplina, humildad y esfuerzo de “Niño Moi”, quien incluso ayudaba económicamente a su familia mientras perseguía su sueño deportivo.
Actualmente, Caicedo es considerado una de las principales figuras de la selección ecuatoriana rumbo al Mundial 2026 y uno de los jugadores más valiosos del fútbol mundial tras su paso por Brighton y Chelsea.
En Santo Domingo, su historia continúa inspirando a cientos de niños que buscan seguir sus pasos dentro del deporte.






