Manchester City no se despeinó en la final ante los brasileños y sumó un nuevo título a su palmarés, de la mano del entrenador Pep Guardiola.
Los ingleses abrieron rápidamente el marcador, a través del delantero argentino Julián Álvarez, apenas al minuto de juego.
Con el tanto a su favor, Manchester City controló las acciones y dominó el medio campo, con Mateo Kovacic y Manuel Akanji impidiendo aproximaciones del rival.
El segundo gol para los europeos llegó a los 27 minutos, por un autogol del capitán de Fluminense, Nino.
Eso significó un balde de agua fría para el vigente campeón de la Copa Libertadores, que no supo reaccionar y tampoco generó peligro sobre el arco de Ederson. En el segundo tiempo se mantuvo la misma dinámica de partido.
El City inclinó la cancha a su favor y estuvo más cerca de ampliar la diferencia, que Fluminense de descontar. Así llegó la tercera, a los 72′. Phil Foden recibió una asistencia de Julián Álvarez y definió con categoría.
Y 12 minutos después, el argentino, que fue la gran figura, puso la cuarta anotación.






