El anuncio y vigencia de aranceles del 30 % entre Colombia y Ecuador, aplicados desde el 1° de febrero de 2026, ha generado un aumento de costos en fletes de transporte internacional, congestión en la frontera de Rumichaca y la convocatoria de una marcha binacional de más de 1 000 transportistas para exigir diálogo entre ambos gobiernos.
Aumento de costos en fletes y represamiento
Antes de que entraran en vigor los aranceles recíprocos, importadores y transportistas adelantaron envíos para evitar pagar el nuevo impuesto del 30 % sobre las mercancías que ingresan desde Colombia a Ecuador. Esta demanda acelerada por adelantar nacionalizaciones provocó que los costos de transporte se dispararan.
Según empresarios del sector, rutas como Cali → Tulcán vieron incrementos de hasta 40 % en el costo del flete, pasando de valores cercanos a 1 550 dólares a alrededor de 2 180 dólares, ante la escasez de transporte disponible y la alta demanda de transporte justo antes de la entrada en vigor del arancel.
Las filas de camiones en el Puente Internacional de Rumichaca —principal paso terrestre entre ambos países— alcanzaron longitudes de hasta 600 metros, reflejando la presión logística antes del 1 de febrero.
Contexto de los aranceles
La Resolución SENAE-2026-0006-RE establece una tasa de seguridad o arancel del 30 % sobre importaciones provenientes o originarias de Colombia que ingresen a Ecuador bajo regímenes aduaneros de importación, de excepción y otros similares, con algunas exclusiones legales, como mercancías bajo admisión temporal, tránsito aduanero, reembarque o transbordo, y ciertos bienes energéticos.
Estas medidas forman parte de una escalada de tensiones comerciales y arancelarias entre ambos países, en un contexto marcado por disputas sobre temas fronterizos, seguridad y políticas de control aduanero.
Reacción de gremios y movimiento de transportistas
Frente al impacto económico y logístico de estos aranceles, transportistas de carga tanto de Colombia como de Ecuador han anunciado movilizaciones y un paro binacional bajo el lema “Marcha por la Dignidad Fronteriza”.
La caravana está programada para el martes 3 de febrero de 2026 en el Puente Internacional de Rumichaca, con la participación de más de 1 000 camioneros que buscan presionar a los gobiernos de ambos países para que establezcan canales de diálogo y reevalúen las medidas arancelarias.
Los transportistas argumentan que la imposición de aranceles encarece la operación logística, complica el flujo normal de mercancías y contradice los principios de libre comercio impulsados por la Comunidad Andina, además de generar incertidumbre para el sector y posibles impactos negativos en la cadena de suministro.
Impactos y perspectivas logísticas
Los efectos de los aranceles del 30 % ya se sienten en la frontera:
Aumento de costos de transporte y fletes internacionales.
Congestión de vehículos de carga antes de la vigencia de las tasas.
Presión sobre camiones y bodegas fronterizas por nacionalizaciones adelantadas.
Llamado a movilizaciones binacionales para exigir soluciones diplomáticas.
Este escenario mantiene un clima de tensión en la frontera norte, donde el transporte internacional juega un papel crucial en la economía regional y el comercio bilateral. La expectativa ahora está en si los gobiernos de Daniel Noboa (Ecuador) y Gustavo Petro (Colombia) abrirán espacios de negociación que eviten mayores impactos en el comercio y la logística entre las dos naciones.
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