Desde el 1 de enero de 2026 entró en vigencia el impuesto del 1 % a las remesas que el Gobierno de Estados Unidos comenzó a aplicar a los envíos físicos de dinero, como cheques, efectivo y giros postales.
La medida genera preocupación en países como Ecuador, uno de los principales receptores de remesas desde territorio estadounidense. Según cifras del Banco Central del Ecuador, en el primer semestre de 2025 ingresaron $ 2.838,2 millones en remesas provenientes de Estados Unidos, mientras que en el mismo período de 2024 el monto fue de $ 2.161,6 millones, lo que representa un incremento del 31 %.
Con la entrada en vigencia del nuevo impuesto, estos envíos ahora estarán sujetos a un descuento del 1 %, por lo que surge la inquietud de cuánto dinero dejarán de recibir las familias.
El analista económico Jorge Calderón explicó, con ejemplos prácticos, el impacto directo del impuesto:
Si una persona envía $ 300 al mes, deberá pagar $ 3 de impuesto.
En un año, el cobro será de $ 36.
El receptor en Ecuador recibirá $ 297 netos.
Calderón señala que, si el objetivo es que la familia reciba los $ 300 completos, el migrante deberá enviar aproximadamente $ 303,33, de modo que, tras el descuento, el monto neto sea el mismo.
El mismo cálculo se aplica a otros montos mensuales:
$ 500 al mes: impuesto de $ 5
$ 500 durante un año: $ 60
$ 1.000 al mes: impuesto de $ 10
$ 1.000 durante un año: $ 120
A nivel macroeconómico, el impacto también es significativo. Calderón explicó que en 2025 Ecuador podría cerrar con entre $ 7.500 y $ 7.600 millones en remesas, de las cuales tres de cada cuatro dólares provienen de Estados Unidos.
“Estaríamos hablando de cerca de $ 5.800 millones provenientes de ese país. Haciendo un ejercicio matemático muy básico, unos $ 58 millones menos estarían ingresando a la economía ecuatoriana por efecto del impuesto”, indicó.
Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) proyectó que hasta finales de 2025 la economía ecuatoriana habría recibido $ 7.916 millones en remesas, lo que representa un crecimiento del 21 % en comparación con 2024. Las cifras oficiales totales del año aún no han sido publicadas.
Un reportaje de la BBC, basado en datos del BID, revela además que ocho de cada diez migrantes latinoamericanos envían dinero principalmente para cubrir alimentación, vivienda y transporte de sus familiares en sus países de origen, por lo que cualquier reducción impacta directamente en la economía de los hogares.