Ecuador marcó un hito en su historia energética tras descubrir un nuevo pozo petrolero utilizando por primera vez la técnica de fractura hidráulica, conocida como fracking.
El hallazgo se produjo en la provincia de Sucumbíos, en el Bloque 57 – Shushufindi Libertador, donde la estatal Petroecuador ejecutó el proyecto con apoyo de la empresa internacional CCDC.
Gracias a esta técnica, el nuevo pozo —que ya se encuentra en fase productiva— alcanza una producción superior a 930 barriles de petróleo por día, consolidándose como un descubrimiento relevante para el país.
El fracking consiste en la inyección de agua, arena y químicos a alta presión en el subsuelo para fracturar la roca y liberar hidrocarburos, una tecnología ampliamente utilizada en países como Estados Unidos y Canadá.
Según el Ministerio de Ambiente y Energía, la aplicación de esta técnica en Ecuador representa un “hito” en la industria petrolera nacional, ya que se utilizó en el nivel geológico conocido como Caliza A, donde no es habitual este tipo de intervención.
El Gobierno sostiene que este avance no solo incrementa la producción petrolera, sino que también abre nuevas oportunidades de exploración en zonas que antes no eran consideradas viables, ampliando el potencial energético del país.
Sin embargo, la introducción del fracking también podría generar debate en Ecuador, debido a preocupaciones ambientales asociadas a esta técnica, como el uso intensivo de agua y el posible impacto en ecosistemas.
El sector petrolero sigue siendo uno de los pilares de la economía ecuatoriana, por lo que este descubrimiento podría influir en las proyecciones de producción y en la estrategia energética del país en los próximos años.
Este avance posiciona a Ecuador en una nueva fase de su desarrollo hidrocarburífero, combinando tecnología, inversión y exploración en busca de mayor eficiencia y crecimiento.






