El saldo de las reservas internacionales de Ecuador alcanzó cifras sin precedentes, un reflejo de lo que el Gobierno describe como un cambio estructural en la política económica nacional, centrado en aumentar la estabilidad financiera, promover la confianza externa y reducir la vulnerabilidad ante choques globales.
Las reservas internacionales, que son activos líquidos en moneda extranjera que el Banco Central mantiene para garantizar la estabilidad de la balanza de pagos, la solvencia externa y la capacidad de afrontar obligaciones internacionales, han mostrado un incremento sostenido en los últimos meses, debido a factores como un mayor ingreso de divisas por exportaciones, una política fiscal más ordenada y la confianza del mercado.
Factores clave del crecimiento:
Mejor desempeño de exportaciones: El aumento en las ventas externas de productos como petróleo, cacao y productos agroindustriales ha fortalecido el ingreso de dólares al país.
Política de gasto y ahorro público más prudente: Las autoridades han impulsado medidas de austeridad y racionalización del gasto público, lo que ha ayudado a acumular reservas.
Confianza de los inversionistas: La percepción de mayor estabilidad macroeconómica ha favorecido la entrada de capitales y la reactivación de créditos externos con condiciones más favorables.
El incremento de las reservas representa una mayor capacidad del país para enfrentar choques externos, como fluctuaciones en los precios del petróleo, cambios en el entorno financiero internacional o variaciones en la demanda externa de productos ecuatorianos. Con un nivel récord de activos internacionales, Ecuador puede también asegurar estabilidad cambiaria, respaldar pagos de deuda y mantener la liquidez necesaria para operaciones financieras estratégicas.
El Gobierno ha señalado que este resultado responde a un cambio de rumbo en las políticas económicas, que combina disciplina fiscal, apertura a inversiones productivas y gestión eficiente de las cuentas públicas, destacando que se trata de resultados estructurales y no coyunturales.
Aunque algunos analistas coinciden en que las cifras positivas de reservas internacionales son un signo de solidez económica, otros advierten que es necesario mantener ese enfoque prudente y continuar con reformas que promuevan productividad, diversificación exportadora y sostenibilidad fiscal a largo plazo.











