Ecuador activó una alerta amarilla preventiva ante la posible evolución del fenómeno de El Niño, luego de que organismos técnicos nacionales e internacionales detectaran señales de calentamiento en el océano Pacífico y cambios asociados al desarrollo de este evento climático.
La medida fue emitida por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias ubicadas principalmente hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar. Según los reportes de la NOAA, el Inocar y el Comité ERFEN, existen anomalías positivas en la temperatura del mar, acumulación de calor bajo la superficie y presencia de ondas Kelvin cálidas frente a las costas ecuatorianas.
Los modelos climáticos analizados proyectan una alta probabilidad de consolidación del fenómeno entre mayo y julio de 2026. Sin embargo, las autoridades aclararon que el país todavía permanece en fase de “Niño en observación”, por lo que el fenómeno aún no ha sido declarado oficialmente.
Con esta declaratoria preventiva, los COE provinciales y cantonales deberán activar planes de monitoreo, protocolos de respuesta y acciones de preparación ante posibles lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados al fenómeno climático.






