Los bancos privados del Ecuador reportan de manera oportuna y periódica a la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE) aquellas operaciones o transacciones económicas que sobrepasan el umbral determinado en la norma, así como las operaciones inusuales, sospechosas o injustificadas, que salen del perfil transaccional regular del cliente.
Sin embargo, los bancos no son responsables ni conocen las acciones que se toman a partir de dicha información, señala un informe de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca).
En 2022, los bancos reportaron un total de 4.289 operaciones sospechosas, lo que representa un promedio de 12 reportes diarios.
Los reportes que realizan los bancos son de carácter reservado y la UAFE no los hace públicos ya que podría interferir en las investigaciones de las autoridades competentes.
“Los bancos no están en conocimiento si las operaciones o acciones que reportan configuran o no como un hecho ilegal, dado que la UAFE y la Fiscalía consolidan toda la información del sistema y son quienes determinan si un hecho es sujeto de investigación o no”, señala Asobanca.
A pesar de que los bancos no tienen conocimiento de las acciones que se toman a partir de los reportes que realizan, aseguran que están comprometidos con la prevención del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
“Proactivamente los bancos privados, a través de Asobanca, han impulsado y seguirán impulsando mesas de trabajo con los distintos organismos de control para elaborar una hoja de ruta que tenga como objetivo el analizar las tipologías de lavado de dinero e identificar acciones que les permitan hacer frente a los posibles casos de corrupción”, dijo Marco Antonio Rodríguez, presidente ejecutivo de Asobanca.
El sistema financiero ecuatoriano aprobó el proceso de Evaluación Mutua realizado por el Grupo de Acción Financiera Latinoamericana (GAFILAT), que evaluó el sistema antilavado de activos y contra el financiamiento del terrorismo en el marco de la Cuarta Ronda de Evaluaciones Mutuas sobre la base de la Metodología de Evaluación del Grupo de Acción Financiera (GAFI).
“La aprobación de esta evaluación demuestra que los bancos privados han realizado y continúan realizando importantes esfuerzos en materia de identificación y evaluación de los riesgos de lavado de activos y financiamiento del terrorismo”, indica un reporte de Asobanca.
El informe de evaluación mutua del Ecuador realizado por GAFILAT indica que los sujetos obligados financieros (bancos) presentan un nivel más alto de comprensión de los riesgos de lavado de activos y una mayor madurez en la implementación de medidas de mitigación.






