Luego de protestas de familiares de reos en los exteriores de la Penitenciaría del Litoral por el aumento de muertes vinculadas a problemas de salud, el SNAI reconoció que la situación sanitaria en los centros penitenciarios es compleja, especialmente en relación con tuberculosis y desnutrición, y presentó una serie de medidas para mejorar la atención médica interna.
Reconocimiento de la problemática
El SNAI admitió que la tuberculosis constituye un problema serio en el sistema penitenciario, asociado tanto a las condiciones de infraestructura como a los estados de salud preexistentes de la población privada de libertad (PPL).
La entidad destacó que la determinación de las causas de muerte corresponde a peritajes técnicos y procesos judiciales en curso, y que ello se realiza conforme a los mecanismos establecidos.
Este pronunciamiento se dio después de que familiares organizaran un plantón con carteles y un ataúd simbólico frente al penal para denunciar la falta de atención médica y las numerosas muertes recientes dentro de las prisiones.
Medidas sanitarias y de atención médica
El SNAI detalló que el Estado ha impulsado varias acciones para fortalecer la capacidad operativa y sanitaria del sistema penal, incluyendo:
1. Apoyo con el Ministerio de Salud Pública:
Coordinación para la contención sanitaria y mejora de atención médica dentro de los centros de privación de libertad.
2. Brigadas médicas permanentes:
Equipos integrados por médicos, enfermería y personal de apoyo que trabajan por pabellón para atender casos.
3. Tamizaje y diagnóstico oportuno:
Se han intensificado los procesos de detección temprana de tuberculosis y otras enfermedades entre reclusos.
4. Pabellones especializados:
Habilitación de áreas específicas para la atención prioritaria de tuberculosis y desnutrición, con tratamientos dirigidos.
5. Traslados y reubicaciones técnicas:
Traslado de internos con necesidades médicas específicas para garantizar seguimiento clínico adecuado.
6. Policlínico intramuros:
Puesta en funcionamiento de un policlínico dentro del penal (inaugurado en junio de 2025) con apoyo de especialistas del Ministerio de Salud —orientado a enfermedades respiratorias y atención integral— para reducir la necesidad de traslados externos y acelerar la atención sanitaria.
7. Fortalecimiento nutricional:
Incremento del aporte calórico en la dieta diaria, entrega de suplementos nutricionales y mejoras en la preparación de alimentos para contrarrestar la desnutrición entre internos.
Contexto de muertes y protestas
En los últimos meses, varios centros penitenciarios del país han registrado numerosas muertes de privados de libertad por causas vinculadas con salud deteriorada y enfermedades como tuberculosis. En la Penitenciaría del Litoral, por ejemplo, organizaciones de derechos humanos han documentado decenas de fallecimientos atribuidos a enfermedades y falta de atención médica en 2025, cifras que algunas organizaciones estiman en varios cientos.
Además de tuberculosis, otros hechos violentos y muertes masivas en cárceles como la de Machala han evidenciado un panorama complejo y multidimensional en el sistema penitenciario ecuatoriano.
El pronunciamiento del SNAI pone en evidencia la complejidad sanitaria dentro de las cárceles ecuatorianas, donde enfermedades contagiosas como la tuberculosis conviven con condiciones de hacinamiento y limitaciones de infraestructura. La entidad ha planteado una estrategia de atención integral, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública, orientada a mejorar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento clínico, así como a fortalecer la nutrición y atención médica directa a los internos, aunque la crisis continúa siendo motivo de preocupación y movilización social.
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