El 10 de diciembre se cumplieron 65 días de guerra que ha dejado 18 mil muertos en la Franja de Gaza, por lo que Israel llamó a los milicianos del grupo islamista Hamás a rendirse mientras profundiza su ofensiva militar.
El cuerpo de artillería del Ejército israelí operó por primera vez dentro de la Franja desde que comenzó la guerra, con combates en prácticamente todo el enclave palestino y que se han agudizado en la ciudad de Gaza, Jabalia, Shejaiya y Beit Hanun, en el norte del enclave palestino, y en Jan Yunis, en el sur.
Además, las tropas navales están operando frente a la costa de Gaza, apoyando a las tropas terrestres y atacando desde el mar.
La guerra estalló el 7 de octubre tras un ataque de Hamás que incluyó el lanzamiento miles de cohetes y la infiltración de unos 3 000 milicianos que masacraron a unas 1 200 personas y raptaron a otras 250 en las aldeas israelíes cercanas a la Franja.
Desde entonces, el Ejército israelí ha realizado una implacable ofensiva militar sobre el enclave palestino, que ha dejado casi 18 000 muertos, 50 000 heridos, miles de desaparecidos bajo los escombros, y 1,8 millones de desplazados, casi la población total de Gaza.
Los ataques israelíes no han cesado más que durante los siete días -del 24 al 30 de noviembre- que duró un cese el fuego mediado por Catar, Egipto y Estados Unidos, que incluyó la liberación de 105 rehenes de Hamás a cambio de 240 palestinos presos en cárceles israelíes.