La tercera jornada del toque de queda en Ecuador estuvo marcada por una intensificación de operativos de seguridad, con allanamientos, controles y detenciones en varias provincias del país.
La Policía Nacional, en coordinación con las Fuerzas Armadas, mantuvo intervenciones en el horario restringido de 23:00 a 05:00, como parte de la estrategia para fortalecer el control territorial y reducir los índices de violencia.
La medida rige en nueve provincias —Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos— además de cantones específicos como La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal, considerados focos críticos de inseguridad.
Durante esta tercera jornada, las autoridades ejecutaron patrullajes, registros a personas y vehículos, así como allanamientos en distintos sectores, acciones que buscan prevenir delitos y desarticular estructuras criminales.
En provincias como Guayas, por ejemplo, se mantiene activa la denominada Operación IAD, con intervenciones en cantones como Daule, Salitre y Pedro Carbo, enfocadas en debilitar organizaciones delictivas.
El ministro del Interior informó previamente que, solo en las dos primeras jornadas del toque de queda, se registraron más de 500 detenidos, de los cuales al menos 80 corresponden a objetivos de investigación vinculados a delitos.
A nivel nacional, los operativos forman parte de una estrategia más amplia del Gobierno que busca aprovechar la reducción de circulación nocturna para ejecutar acciones focalizadas contra grupos criminales, facilitando intervenciones más seguras y efectivas.
Sin embargo, los primeros balances también evidencian que una gran parte de los detenidos corresponde a ciudadanos que incumplen la restricción, lo que ha generado debate sobre la efectividad de la medida frente al crimen organizado.
El toque de queda se mantendrá vigente hasta el 18 de mayo, mientras las autoridades continúan desplegando operativos a gran escala en todo el territorio nacional, en un intento por recuperar el control de zonas afectadas por la violencia.






