Una visita sorpresa de la vicepresidenta de la República, María José Pinto, quien está al frente del Ministerio de Salud Pública por decreto del presidente Daniel Noboa, dejó en evidencia una realidad que el Gobierno no ha logrado resolver: la falta de médicos, personal y recursos en la red de salud pública.
El recorrido se realizó la tarde del viernes en un centro de salud de San Antonio de Pichincha, al norte de Quito, donde decenas de pacientes esperaban atención desde las 08h00 sin recibir respuesta.
Durante la inspección, Pinto constató que el establecimiento operaba con una capacidad mínima. La responsable del subcentro informó que no contaban con el personal necesario y que los pocos servidores disponibles estaban reasignados a otras áreas de mayor demanda.
Videos difundidos tras la visita muestran que apenas dos personas estaban a cargo de la atención y que la sala de emergencias se encontraba sin médicos al momento del recorrido.
La vicepresidenta dispuso que los pacientes sean atendidos de inmediato y pidió cambios en la administración del centro. No obstante, el episodio generó cuestionamientos, ya que en redes sociales profesionales de la salud señalaron que la situación responde a una crisis estructural del sistema, arrastrada por años y sin respuestas sostenidas desde el Ejecutivo.
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