En medio de la incertidumbre electoral en Ecuador, los movimientos políticos Unidad Popular y Construye aseguran que confían en mantenerse en la papeleta para las elecciones seccionales del próximo 29 de noviembre de 2026.
Ambas organizaciones enfrentan un proceso de posible eliminación del registro electoral impulsado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que ha generado tensión en el escenario político.
Sin embargo, sus dirigencias sostienen que la cancelación no procede debido al cambio en el calendario electoral, ya que el plazo legal para ejecutar estas eliminaciones habría vencido el pasado 3 de abril, es decir, 120 días antes de la convocatoria a elecciones.
En ese sentido, tanto Unidad Popular como Construye han solicitado que se archiven los procesos en su contra y se ratifique su vigencia como organizaciones políticas habilitadas para participar en los comicios.
El trasfondo del conflicto radica en cuestionamientos sobre el número de afiliados y adherentes que exige la ley para mantener el registro electoral, lo que motivó los informes técnicos que impulsan su posible cancelación.
No obstante, los movimientos advierten que cualquier decisión fuera de los plazos legales podría ser impugnada ante el Tribunal Contencioso Electoral, lo que abriría un nuevo frente jurídico.
A pesar de la incertidumbre, ambas organizaciones ya trabajan en un “plan B”, que implicaría buscar alianzas o participar bajo otras estructuras políticas en caso de no lograr mantenerse oficialmente en la papeleta.
Este escenario refleja la tensión que vive el sistema político ecuatoriano, marcado por cambios en el calendario electoral, procesos de depuración de organizaciones y una carrera contra el tiempo rumbo a las elecciones de 2026.






